Afirmación CH135.1:

La Biblia, notablemente para su época, señala que el octavo día después del nacimiento es el momento más seguro para realizar la circuncisión (Gén. 17:12; Lev. 12:2-3). Cuando nace un bebé, no tiene bacterias en sus intestinos durante los primeros días. Para el séptimo día, las bacterias se multiplican y producen vitamina K. Sin vitamina K y proteína protrombina (que es producida por el hígado usando vitamina K), la sangre no coagulará adecuadamente y la posibilidad de sangrado severo así como infección harían que la circuncisión fuera peligrosa en una situación médica primitiva.

Fuente:

Sociedad Watchtower de la Biblia y de los Tratados, 1985. ¿Cómo llegó la vida a ser lo que es? Brooklyn, NY, p. 205-206.

Respuesta:

  1. Aunque el peligro de sangrado severo es mayor en la primera semana, puede ocurrir en cualquier momento del primer mes (Zipursky 1999). Según a la mayoría de los expertos médicos, el mejor momento para la circuncisión es nunca (Ritter y Denniston 1996). El procedimiento es médicamente innecesario como mucho. El procedimiento es doloroso y hay alguna evidencia de que el dolor en la primera infancia hace que uno sea más sensible al dolor a lo largo de la vida (Ruda et al. 2000).

  2. Atribuir un requisito de algún conocimiento especial para este insight asume que los antiguos hebreos eran estúpidos. La enfermedad hemorrágica clásica del recién nacido se suele ver en los días dos a cinco (Zipursky 1999); no tomaría mucha observación y pensamiento para concluir que sería mejor esperar hasta que termine el mayor peligro.

    Los Susus cerca de Timbuctú y los Guemos de Sudamérica también se dice que realizan el rito en el octavo día (Hirsch et al. n.d.).

  3. La precisión en un punto no demuestra precisión general.

Referencias:

  1. Hirsch, Emil G. et al. n.d. Circuncisión. JewishEncyclopedia.com http://www.jewishencyclopedia.com/view.jsp?artid=514&letter=C&search=circumcision
  2. Ritter, T. J. y G. C. Denniston. 1996. (véase abajo)
  3. Ruda, M. A., Q-D. Ling, A. G. Hohmann, Y. B. Peng y T. Tachibana. 2000. Circuitos neuronales nociceptivos alterados después de inflamación periférica neonatal. Science 289: 628-630. Véase también: Helmuth, L., 2000. Lesión temprana reconfigura circuitos del dolor. Science 289: 521-522.
  4. Zipursky, Alvin. 1999. Prevención del sangrado por deficiencia de vitamina K en recién nacidos. British Journal of Haematology 104: 430-437.

Lectura adicional:

Ritter, Thomas J. y George C. Denniston. 1996. ¡Diga no a la circuncisión!, 2ª ed. Aptos, CA: Hourglass Book Publishing.
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creado 2003-7-11, modificado 2004-8-27