1. Elton, C. S, 1927, Ecología animal.
BibTeX
@misc{elton1927animal29,
author = "Elton, C. S",
title = "Ecología animal",
year = "1927",
howpublished = "Londres, Sidgwick and Jackson, 209 p",
note = "talkorigins\_source = {true}; raw\_reference = {Elton, C. S., 1927, Ecología animal: Londres, Sidgwick and Jackson, 209 p.}"
}
2. Cowles, R. P. y Brambel, C. E, 1936, Estudio de las condiciones ambientales en un pantano con referencia especial a la distribución vertical diurna de Gonyostomum semen.
BibTeX
@techreport{cowles1936a25,
author = "Cowles, R. P. y Brambel, C. E",
title = "Estudio de las condiciones ambientales en un pantano con referencia especial a la distribución vertical diurna de Gonyostomum semen",
year = "1936",
howpublished = "Biological Bulletin, Marine Biological Laboratory, Woods Hole, Mass., v. 71, p. 286-298",
note = "talkorigins_source = {true}; raw_reference = {Cowles, R. P., y Brambel, C. E., 1936, Estudio de las condiciones ambientales en un pantano con referencia especial a la distribución vertical diurna de Gonyostomum semen: Biological Bulletin, Marine Biological Laboratory, Woods Hole, Mass., v. 71, p. 286-298.}"
}
3. Birch, L. C, 1948, La tasa intrínseca de aumento natural de una población de insectos: Journal of Animal Ecology, v. 16, p. 15-26.
BibTeX
@article{birch1948the6,
author = "Birch, L. C",
title = "La tasa intrínseca de aumento natural de una población de insectos",
year = "1948",
journal = "Journal of Animal Ecology, v. 16, p. 15-26",
note = "talkorigins_source = {true}; raw_reference = {Birch, L. C., 1948, The intrinsic rate of natural increase of an insect population: Journal of Animal Ecology, v. 16, p. 15-26.}"
}
4. Dammerman, K. W, 1948, The fauna of Krakatau.
BibTeX
@misc{dammerman1948the27,
author = "Dammerman, K. W",
title = "The fauna of Krakatau",
year = "1948",
howpublished = "1883-1933: Verhandel. Kon-Inkl. Ned. Akad. Wetenschap. Afdel. Natuurk., v. 44, p. 1-594",
note = "talkorigins_source = {true}; raw_reference = {Dammerman, K. W., 1948, The fauna of Krakatau: 1883-1933: Verhandel. Kon-Inkl. Ned. Akad. Wetenschap. Afdel. Natuurk., v. 44, p. 1-594.}"
}
5. Allee, W. C. y Emerson, A. E. y Park, O. y Park, T. y Schmidt, K. P, 1949, Principles of Animal Ecology.
BibTeX
@misc{allee1949principles1,
author = "Allee, W. C. y Emerson, A. E. y Park, O. y Park, T. y Schmidt, K. P",
title = "Principles of Animal Ecology",
year = "1949",
howpublished = "Philadelphia, Saunders, 837 p",
note = "talkorigins_source = {true}; raw_reference = {Allee, W. C., Emerson, A. E., Park, O., Park, T., y Schmidt, K. P., 1949, Principles of Animal Ecology: Philadelphia, Saunders, 837 p.}"
}
6. Clements, F. E, 1949, Dynamics of Vegetation.
BibTeX
@misc{clements1949dynamics17,
author = "Clements, F. E",
title = "Dynamics of Vegetation",
year = "1949",
howpublished = "New York, Hafner, 296 p",
note = "talkorigins\_source = {true}; raw\_reference = {Clements, F. E., 1949, Dynamics of Vegetation: New York, Hafner, 296 p.}"
}
7. Clarke, G, 1954, Elements of Ecology: New York, Wiley, 560 p.
BibTeX
@book{clarke1954elements16,
author = "Clarke, G",
title = "Elements of Ecology",
year = "1954",
publisher = "New York, Wiley, 560 p",
note = "talkorigins\_source = {true}; raw\_reference = {Clarke, G., 1954, Elements of Ecology: New York, Wiley, 560 p.}"
}
8. Elton, C. S, 1958, La ecología de las invasiones de animales y plantas.
BibTeX
@misc{elton1958the30,
author = "Elton, C. S",
title = "La ecología de las invasiones de animales y plantas",
year = "1958",
howpublished = "Londres, Inglaterra, Methuen, 181 p",
note = "talkorigins_source = {true}; raw_reference = {Elton, C. S., 1958, La ecología de las invasiones de animales y plantas: Londres, Inglaterra, Methuen, 181 p.}"
}
9. Ladd, H. S, 1959, Ecología, paleontología y estratigrafía.
BibTeX
@misc{ladd1959ecology33,
author = "Ladd, H. S",
title = "Ecología, paleontología y estratigrafía",
year = "1959",
howpublished = "Science, v. 129, p. 69-78",
note = "talkorigins_source = {true}; raw_reference = {Ladd, H. S., 1959, Ecología, paleontología y estratigrafía: Science, v. 129, p. 69-78.}"
}
10. Bartlett, M. S, 1960, Modelos de Población Estocásticos en Ecología y Epidemiología.
BibTeX
@misc{bartlett1960stochastic4,
author = "Bartlett, M. S",
title = "Modelos de Población Estocásticos en Ecología y Epidemiología",
year = "1960",
howpublished = "Londres, Methuen, 90 p",
note = "talkorigins_source = {true}; raw_reference = {Bartlett, M. S., 1960, Modelos de Población Estocásticos en Ecología y Epidemiología: Londres, Methuen, 90 p.}"
}
11. Carson, R, 1962, Silent Spring.
BibTeX
@misc{carson1962silent11,
author = "Carson, R",
title = "Silent Spring",
year = "1962",
howpublished = "Boston, Houghton-Mifflin",
note = "talkorigins\_source = {true}; raw\_reference = {Carson, R., 1962, Silent Spring: Boston, Houghton-Mifflin.}"
}
12. Mayr, Ernst, 1963, Animal Species and Evolution: Harvard University Press eBooks.
DOI: 10.4159/harvard.9780674865327
BibTeX
@book{doi104159harvard9780674865327,
author = "Mayr, Ernst",
title = "Animal Species and Evolution",
year = "1963",
booktitle = "Harvard University Press eBooks",
url = "https://doi.org/10.4159/harvard.9780674865327",
doi = "10.4159/harvard.9780674865327",
openalex = "W2007993714"
}
13. Caughley, G, 1966, Patrones de mortalidad en mamíferos.
BibTeX
@misc{caughley1966mortality14,
author = "Caughley, G",
title = "Patrones de mortalidad en mamíferos",
year = "1966",
howpublished = "Ecología, v. 47, p. 906-918",
note = "talkorigins_source = {true}; raw_reference = {Caughley, G., 1966, Patrones de mortalidad en mamíferos: Ecología, v. 47, p. 906-918.}"
}
14. Cody, M. L, 1966, Una teoría general del tamaño de la puesta.
BibTeX
@misc{cody1966a18,
author = "Cody, M. L",
title = "Una teoría general del tamaño de la puesta",
year = "1966",
howpublished = "Evolución, v. 20, p. 174- 184",
note = "talkorigins_source = {true}; raw_reference = {Cody, M. L., 1966, Una teoría general del tamaño de la puesta: Evolución, v. 20, p. 174- 184.}"
}
15. Selander, Robert K., 1966, Dimorfismo sexual y utilización diferencial del nicho en aves: Aplicaciones ornitológicas.
Resumen
La radiación adaptativa ha sido definida como la divergencia evolutiva de los miembros de una línea filética hacia diferentes nichos o zonas adaptativas (Mayr, 1963:633). Aunque ha sido habitual pensar en la radiación adaptativa únicamente en términos de especies o razas, un creciente cuerpo de evidencia indica que cierto grado de radiación ocurre también dentro de las poblaciones, a medida que los individuos comienzan a ocupar diferentes subnichos o subzonas adaptativas, subdividiendo y, quizás, expandiendo el nicho o zona total utilizado por la población. Probablemente todas las especies muestran cierto grado de variación ecológica, ya sea polimórfica o continua. Pero este fenómeno solo se estudia en unos pocos grupos de organismos, notablemente en Drosophila, en el cual el polimorfismo cromosómico ha sido interpretado como un medio de adaptación de las poblaciones a entornos heterogéneos (Dobzhansky, * 1961, 1963, 1965). Las bases teóricas para la investigación sobre la variación ecológica en poblaciones animales han sido proporcionadas por Ludwig (1950), Levene (1953), da Cunha y Dobzhansky (1954), Dempster (1955), Li (1955), Carson (1959) y Levins (1962, 1963). En aves, al igual que en otros vertebrados, los sexos usualmente difieren en tamaño si no también en proporciones de partes del cuerpo, incluyendo aquellas utilizadas en la alimentación (Amadon, 1959); y, especialmente donde el grado de dimorfismo sexual, que es una forma de polimorfismo (Ford, 1961: 12), es marcado, parece probable que la divergencia morfológica tenga significancia ecológica en la adaptación de los sexos a diferentes subnichos. Sin embargo, solo hay una referencia ocasional en la literatura sobre el dimorfismo sexual en relación con la utilización del nicho (por ejemplo, Pitelka, 1950; Rand, 19.52), y, en general, todo el problema de la variación ecológica en poblaciones ha sido negligido por los ecólogos de vertebrados. El propósito principal de este informe es presentar evidencia de una función adaptativa del dimorfismo sexual en el tamaño en los picos, relacionando los grados de dimorfismo morfológico y divergencia sexual en el comportamiento de alimentación en dos especies de melanéridos, el pico de Hispaniola fuertemente dimórfico (Centurus striatus) de Haití y la República Dominicana y el pico de frente dorada moderadamente dimórfico (Ce&zmus awifrons) de América del Norte y Central continental. Además, el artículo revisa otras evidencias de que el dimorfismo sexual en aves está relacionado con la utilización diferencial del nicho. Finalmente, se consideran algunos aspectos evolutivos del dimorfismo sexual y la variación ecológica.
BibTeX
@article{doi1023071365712,
author = "Selander, Robert K.",
title = "Dimorfismo Sexual y Utilización Diferencial del Nicho en Aves",
year = "1966",
journal = "Aplicaciones Ornitológicas",
abstract = "La radiación adaptativa ha sido definida como la divergencia evolutiva de los miembros de una línea filética hacia diferentes nichos o zonas adaptativas (Mayr, 1963:633). Aunque ha sido habitual pensar en la radiación adaptativa únicamente en términos de especies o razas, un creciente cuerpo de evidencia indica que cierto grado de radiación ocurre también dentro de las poblaciones, a medida que los individuos comienzan a ocupar diferentes subnichos o subzonas adaptativas, subdividiendo y, quizás, expandiendo el nicho o zona total utilizado por la población. Probablemente todas las especies muestran cierto grado de variación ecológica, ya sea polimórfica o continua. Pero este fenómeno solo se estudia en unos pocos grupos de organismos, notablemente en Drosophila, en el cual el polimorfismo cromosómico ha sido interpretado como un medio de adaptación de las poblaciones a entornos heterogéneos (Dobzhansky, * 1961, 1963, 1965). Las bases teóricas para la investigación sobre la variación ecológica en poblaciones animales han sido proporcionadas por Ludwig (1950), Levene (1953), da Cunha y Dobzhansky (1954), Dempster (1955), Li (1955), Carson (1959) y Levins (1962, 1963). En aves, al igual que en otros vertebrados, los sexos usualmente difieren en tamaño si no también en proporciones de partes del cuerpo, incluyendo aquellas utilizadas en la alimentación (Amadon, 1959); y, especialmente donde el grado de dimorfismo sexual, que es una forma de polimorfismo (Ford, 1961: 12), es marcado, parece probable que la divergencia morfológica tenga significancia ecológica en la adaptación de los sexos a diferentes subnichos. Sin embargo, solo hay una referencia ocasional en la literatura sobre el dimorfismo sexual en relación con la utilización del nicho (por ejemplo, Pitelka, 1950; Rand, 19.52), y, en general, todo el problema de la variación ecológica en poblaciones ha sido negligido por los ecólogos de vertebrados. El propósito principal de este informe es presentar evidencia de una función adaptativa del dimorfismo sexual en el tamaño en los picos, relacionando los grados de dimorfismo morfológico y divergencia sexual en el comportamiento de alimentación en dos especies de melanéridos, el pico de Hispaniola fuertemente dimórfico (Centurus striatus) de Haití y la República Dominicana y el pico de frente dorada moderadamente dimórfico (Ce\&zmus awifrons) de América del Norte y Central continental. Además, el artículo revisa otras evidencias de que el dimorfismo sexual en aves está relacionado con la utilización diferencial del nicho. Finalmente, se consideran algunos aspectos evolutivos del dimorfismo sexual y la variación ecológica.",
url = "https://doi.org/10.2307/1365712",
doi = "10.2307/1365712",
openalex = "W2084499670",
references = "crowell1961the, crowell1962reduced, doi101086281792, doi101111j155856461963tb03295x, doi101111j155856461963tb03296x, doi101537ase188722495, doi1023071931600, doi1023071931976, doi1023071932042, doi1023072407089, doi1023072407090, doi104159harvard9780674865327, doi105962bhltitle110063, doi105962bhltitle27468, doi107312rens91062, openalexw1595343243, openalexw1973833797, openalexw2128666103"
}
16. Clark, L. R. y Geier, P. W. y Hughes, R. D. y Morris, R. F, 1967, The Ecology of Insect Populations in Theory and Practice.
BibTeX
@misc{clark1967the15,
author = "Clark, L. R. y Geier, P. W. y Hughes, R. D. y Morris, R. F",
title = "The Ecology of Insect Populations in Theory and Practice",
year = "1967",
howpublished = "London, Methuen, 232 p",
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}
17. Nelson, Jason y Hutchinson, Gillian, 1967, The Ecological Theater and the Evolutionary Play.: Journal of Applied Ecology.
Resumen
En las tres conferencias que dan título a esta deliciosa colección de ensayos, el autor de Enchanted Voyage y Itinerate Ivory Tower dirige su atención a la influencia del medio ambiente en el curso de la evolución. La primera conferencia considera la naturaleza de la biosfera terrestre, tanto como un fenómeno único en la Tierra como uno de una clase de espacios posibles en otros cuerpos; la segunda examina la naturaleza del nicho ecológico; y la tercera discute algunas de las posibles interacciones ambientales de una sola especie, poniendo énfasis en la naturaleza extremadamente recondita de las fuerzas selectivas que actúan sobre el ser humano, así como sobre otros animales. Otra de las piezas trata el problema de la relación entre la belleza natural y las obras de arte, particularmente en el contexto de las similitudes y diferencias aparentes cuando se comparan los museos de historia natural y las galerías de arte. El ensayo final, Cream in the Gooseberry Fool, es un relato del papel de un clérigo inglés de la campiña y del cuervo europeo en uno de los descubrimientos genéticos tempranos más significativos.
BibTeX
@article{doi1023072401429,
author = "Nelson, Jason y Hutchinson, Gillian",
title = "The Ecological Theater and the Evolutionary Play.",
year = "1967",
journal = "Journal of Applied Ecology",
abstract = "En las tres conferencias que dan título a esta deliciosa colección de ensayos, el autor de Enchanted Voyage y Itinerate Ivory Tower dirige su atención a la influencia del medio ambiente en el curso de la evolución. La primera conferencia considera la naturaleza de la biosfera terrestre, tanto como un fenómeno único en la Tierra como uno de una clase de espacios posibles en otros cuerpos; la segunda examina la naturaleza del nicho ecológico; y la tercera discute algunas de las posibles interacciones ambientales de una sola especie, poniendo énfasis en la naturaleza extremadamente recondita de las fuerzas selectivas que actúan sobre el ser humano, así como sobre otros animales. Otra de las piezas trata el problema de la relación entre la belleza natural y las obras de arte, particularmente en el contexto de las similitudes y diferencias aparentes cuando se comparan los museos de historia natural y las galerías de arte. El ensayo final, Cream in the Gooseberry Fool, es un relato del papel de un clérigo inglés de la campiña y del cuervo europeo en uno de los descubrimientos genéticos tempranos más significativos.",
url = "https://doi.org/10.2307/2401429",
doi = "10.2307/2401429",
openalex = "W2330647082"
}
18. Black, C. A, 1968, Soil-Plant Relationships [2nd ed.]: New York, Wiley, 792 p.
BibTeX
@book{black1968soilplant7,
author = "Black, C. A",
title = "Soil-Plant Relationships [2nd ed.]",
year = "1968",
publisher = "New York, Wiley, 792 p",
note = "talkorigins\_source = {true}; raw\_reference = {Black, C. A., 1968, Soil-Plant Relationships [2nd ed.]: New York, Wiley, 792 p.}"
}
19. Cody, M. L, 1968, Sobre los métodos de división de recursos en comunidades de aves de praderas.
BibTeX
@misc{cody1968on19,
author = "Cody, M. L",
title = "Sobre los métodos de división de recursos en comunidades de aves de praderas",
year = "1968",
howpublished = "American Naturalist, v. 102, p. 107-147",
note = "talkorigins\_source = {true}; raw\_reference = {Cody, M. L., 1968, Sobre los métodos de división de recursos en comunidades de aves de praderas: American Naturalist, v. 102, p. 107-147.}"
}
20. Brown, J. L, 1970, Seeds of change. La revolución verde y el desarrollo en los años 1970.
BibTeX
@misc{brown1970seeds8,
author = "Brown, J. L",
title = "Seeds of change. La revolución verde y el desarrollo en los años 1970",
year = "1970",
howpublished = "New York, Praeger",
note = "talkorigins_source = {true}; raw_reference = {Brown, J. L., 1970, Seeds of change. La revolución verde y el desarrollo en los años 1970: New York, Praeger.}"
}
21. Cody, M. L, 1970, Distribución de aves chilenas.
BibTeX
@misc{cody1970chilean20,
author = "Cody, M. L",
title = "Distribución de aves chilenas",
year = "1970",
howpublished = "Ecología, v. 51, p. 455-463",
note = "talkorigins\_source = {true}; raw\_reference = {Cody, M. L., 1970, Distribución de aves chilenas: Ecología, v. 51, p. 455-463.}"
}
22. Dale, M. B, 1970, Análisis de sistemas y ecología.
BibTeX
@misc{dale1970systems26,
author = "Dale, M. B",
title = "Análisis de sistemas y ecología",
year = "1970",
howpublished = "Ecología, v. 51, p. 2-16",
note = "talkorigins_source = {true}; raw_reference = {Dale, M. B., 1970, Análisis de sistemas y ecología: Ecología, v. 51, p. 2-16.}"
}
23. Bakker, R. T, 1971, Ecología de los brontosaurios.
BibTeX
@misc{bakker1971ecology3,
author = "Bakker, R. T",
title = "Ecología de los brontosaurios",
year = "1971",
howpublished = "Nature, v. 229, p. 172-174",
note = "talkorigins_source = {true}; raw_reference = {Bakker, R. T., 1971, Ecología de los brontosaurios: Nature, v. 229, p. 172-174.}"
}
24. Cailliet, G. y Setzer, P. y Love, M, 1971, Guía de cada hombre para vivir ecológicamente.
BibTeX
@misc{cailliet1971everymans9,
author = "Cailliet, G. y Setzer, P. y Love, M",
title = "Guía de cada hombre para vivir ecológicamente",
year = "1971",
howpublished = "Nueva York, 119 p",
note = "talkorigins_source = {true}; raw_reference = {Cailliet, G., Setzer, P., y Love, M., 1971, Guía de cada hombre para vivir ecológicamente: Nueva York, 119 p.}"
}
25. Colwell, R. K. y Futuyma, D. J, 1971, Sobre la medición del ancho de nicho y superposición.
BibTeX
@misc{colwell1971on24,
author = "Colwell, R. K. y Futuyma, D. J",
title = "Sobre la medición del ancho de nicho y superposición",
year = "1971",
howpublished = "Ecología, v. 52, p. 567-576",
note = "talkorigins_source = {true}; raw_reference = {Colwell, R. K., y Futuyma, D. J., 1971, Sobre la medición del ancho de nicho y superposición: Ecología, v. 52, p. 567-576.}"
}
26. Janzen, Daniel H., 1971, Depredación de semillas por animales: Annual Review of Ecology and Systematics.
DOI: 10.1146/annurev.es.02.110171.002341
Resumen
Los modelos de distribución de especies (MDE) son herramientas numéricas que combinan observaciones de la ocurrencia o abundancia de especies con estimaciones ambientales. Se utilizan para obtener conocimientos ecológicos y evolutivos y predecir distribuciones a través de paisajes,...Leer más
BibTeX
@article{doi101146annureves02110171002341,
author = "Janzen, Daniel H.",
title = "Depredación de semillas por animales",
year = "1971",
journal = "Annual Review of Ecology and Systematics",
abstract = "Los modelos de distribución de especies (MDE) son herramientas numéricas que combinan observaciones de la ocurrencia o abundancia de especies con estimaciones ambientales. Se utilizan para obtener conocimientos ecológicos y evolutivos y predecir distribuciones a través de paisajes,...Leer más",
url = "https://doi.org/10.1146/annurev.es.02.110171.002341",
doi = "10.1146/annurev.es.02.110171.002341",
openalex = "W2029894290",
references = "doi101086282455, doi101111j155856461969tb03489x"
}
27. Emlen, John T., 1971, Densidades de poblaciones de aves derivadas de conteos de transectos: The Auk.
Resumen
Las estimaciones GoOD de la densidad absoluta de la población, distintas de los índices de abundancia relativa, han sido virtualmente indisponibles para aves terrestres no gregarias, excepto en la temporada de cría cuando los machos cantantes, que representan parejas apareadas, se restringen a territorios más o menos fijos donde ellos o sus nidos pueden ser contados. La falta de métodos de censo eficientes y razonablemente precisos aplicables en cualquier temporada ha obstaculizado seriamente el progreso de los estudios cuantitativos de la ecología de poblaciones de aves. Este artículo, después de revisar las potencialidades y limitaciones de los métodos actualmente disponibles, describe un nuevo método que es: 1) aplicable en todas las temporadas, 2) más eficiente en términos de área cubierta por unidad de esfuerzo que los métodos de conteo de nidos o territorios, y 3) comparable en precisión. El método utiliza el patrón de distribución lateral de todos los puntos de detección para cada especie para derivar coeficientes de detectabilidad con los cuales los conteos de senderos pueden convertirse directamente en valores de densidad en unidades de aves por 100 acres. El método se desarrolló durante un período de 3 años mientras el autor recopilaba datos sobre la distribución ecológica de aves en pastizales de mesquite en el sur de Texas, bosques de pinos en Florida y las Bahamas, y bosques mixtos en Wisconsin y Michigan.
BibTeX
@article{doi1023074083883,
author = "Emlen, John T.",
title = "Population Densities of Birds Derived from Transect Counts",
year = "1971",
journal = "The Auk",
abstract = "GoOD estimates of absolute population density as distinct from indices of relative abundance have been virtually unavailable for nonflocking land birds except in the breeding season when singing males, representing mated pairs, restrict themselves to more or less fixed territories where they or their nests can be counted. The lack of efficient and reasonably accurate census methods applicable at any season has seriously hampered the progress of quantitative studies of avian population ecology. This paper, after reviewing the potentialities and limitations of currently available methods, describes a new method that is, 1) applicable at all seasons, 2) more efficient in terms of area covered per unit of effort than the nest or territory count methods, and 3) comparable in accuracy. The method uses the lateral distribution pattern of all detection points for each species to derive coefficients of detectability with which trail counts may be converted directly to density values in units of birds per 100 acres. The method was developed over a period of 3 years while the author was gathering data on the ecological distribution of birds in mesquite grasslands in southern Texas, pine forests in Florida and the Bahamas, and mixed woodlands in Wisconsin and Michigan.",
url = "https://doi.org/10.2307/4083883",
doi = "10.2307/4083883",
openalex = "W2326423025"
}
28. Tappen, H, 1971, Microplankton, sucesión ecológica y evolución: Convención Paleontológica de Norteamérica, Actas, p. 1058-1103; Parte H.
BibTeX
@inproceedings{tappen1971microplankton38,
author = "Tappen, H",
title = "Microplankton, sucesión ecológica y evolución",
year = "1971",
booktitle = "Convención Paleontológica de Norteamérica, Actas, p. 1058-1103; Parte H",
note = "talkorigins_source = {true}; raw_reference = {Tappen, H., 1971, Microplankton, sucesión ecológica y evolución: Convención Paleontológica de Norteamérica, Actas, p. 1058-1103; Parte H.}"
}
29. Campbell, R. R. y Wade, J. L, 1972, Sociedad y Medio Ambiente.
BibTeX
@misc{campbell1972society10,
author = "Campbell, R. R. y Wade, J. L",
title = "Sociedad y Medio Ambiente",
year = "1972",
howpublished = "The Coming Collision: Boston, Allyn and Bacon, 375 p",
note = "talkorigins\_source = {true}; raw\_reference = {Campbell, R. R., y Wade, J. L., 1972, Sociedad y Medio Ambiente: The Coming Collision: Boston, Allyn and Bacon, 375 p.}"
}
30. Caswell, H. y Koenig, H. E. y Resh, J. A. y Ross, Q. E, 1972, An Introduction to Systems Science for Ecologists, in Patten, B., ed., Systems Analysis and Simulation in Ecology: New York, Academic Press, v. 2, p. 4-78; 592 pp.
BibTeX
@book{caswell1972an12,
author = "Caswell, H. y Koenig, H. E. y Resh, J. A. y Ross, Q. E",
title = "An Introduction to Systems Science for Ecologists, in Patten, B., ed., Systems Analysis and Simulation in Ecology",
year = "1972",
publisher = "New York, Academic Press, v. 2, p. 4-78; 592 pp",
note = "talkorigins_source = {true}; raw_reference = {Caswell, H., Koenig, H. E., Resh, J. A., y Ross, Q. E., 1972, An Introduction to Systems Science for Ecologists, in Patten, B., ed., Systems Analysis and Simulation in Ecology: New York, Academic Press, v. 2, p. 4-78; 592 pp.}"
}
31. Caswell, H. y Reed, F. y Stephenson, S. N. y Werner, P. A, 1973, Vías fotosintéticas y herbivoría selectiva: una hipótesis: American Naturalist, v. 107, p. 465-480.
BibTeX
@phdthesis{caswell1973photosynthetic13,
author = "Caswell, H. y Reed, F. y Stephenson, S. N. y Werner, P. A",
title = "Vías fotosintéticas y herbivoría selectiva",
year = "1973",
publisher = "una hipótesis: American Naturalist, v. 107, p. 465-480",
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}
32. Cody, M. L, 1973, Competencia y Estructura de la Comunidad: Princeton, Nueva Jersey, Princeton University Press.
BibTeX
@book{cody1973competition21,
author = "Cody, M. L",
title = "Competencia y Estructura de la Comunidad",
year = "1973",
publisher = "Princeton, New Jersey, Princeton University Press",
note = "talkorigins\_source = {true}; raw\_reference = {Cody, M. L., 1973, Competition and Community Structure: Princeton, New Jersey, Princeton University Press.}"
}
33. Colinvaux, P. A, 1973, Introducción a la Ecología: Nueva York, Wiley, 621 p.
BibTeX
@book{colinvaux1973introduction22,
author = "Colinvaux, P. A",
title = "Introducción a la Ecología",
year = "1973",
publisher = "Nueva York, Wiley, 621 p",
note = "talkorigins\_source = {true}; raw\_reference = {Colinvaux, P. A., 1973, Introducción a la Ecología: Nueva York, Wiley, 621 p.}"
}
34. Collier, B. y Cox, G. W. y Johnson, A. W. y Miller, P. C, 1973, Ecología dinámica.
BibTeX
@misc{collier1973dynamic23,
author = "Collier, B. y Cox, G. W. y Johnson, A. W. y Miller, P. C",
title = "Ecología dinámica",
year = "1973",
howpublished = "Englewood Cliffs, Nueva Jersey, Prentice-Hall, 563 p",
note = "talkorigins\_source = {true}; raw\_reference = {Collier, B., Cox, G. W., Johnson, A. W., y Miller, P. C., 1973, Ecología dinámica: Englewood Cliffs, Nueva Jersey, Prentice-Hall, 563 p.}"
}
35. Diamond, Jared M., 1973, Ecología de la distribución de las aves de Nueva Guinea: Science.
DOI: 10.1126/science.179.4075.759
Resumen
Los conceptos mediante los cuales MacArthur y Wilson han transformado la ciencia de la ecología en la última década, y los resultados de estudios ecológicos como el mío sobre comunidades de aves en Nueva Guinea, tienen implicaciones para las políticas de conservación. Por ejemplo, el bosque tropical primario, el hábitat más rico en especies y ecológicamente complejo del planeta, ha servido durante millones de años como la fuente evolutiva definitiva de los grupos dominantes de plantas y animales del mundo. En todo el trópico hoy, los bosques lluviosos se están destruyendo a una tasa tal que poco quedará en unas pocas décadas. Cuando los bosques lluviosos se reduzcan a parcelas aisladas separadas por tierras abiertas, la distribución de las especies obligadas de bosque lluvioso tenderá a parecerse a las distribuciones de aves en las islas de puente terrestre de Nueva Guinea después de la separación de los puentes terrestres. Cuanto más pequeña sea la parcela, más rápidamente tenderán a desaparecer las especies forestales y a ser reemplazadas por las especies de segundo crecimiento de amplia distribución que menos necesitan protección (13). Este proceso ominoso se ilustra con la Isla Barro Colorado, una antigua colina en Panamá que se convirtió en una isla cuando la construcción del Canal de Panamá inundó los valles circundantes para crear el Lago Gatún. En los siguientes 60 años, varias especies de aves forestales ya han desaparecido de Barro Colorado y no han podido recolonizar a través del corto tramo de agua intermedio desde el bosque en la orilla cercana del Lago Gatún. Las consecuencias de la relación especie-área (Fig. 1) deben tenerse en cuenta durante la planificación de parques de bosques lluviosos tropicales (13). En un área geográfica que es relativamente homogénea con respecto a la fauna, un parque grande sería preferible a un área equivalente en forma de varios parques más pequeños. Las franjas no forestales continuas a través del parque (por ejemplo, anchos carriles de carretera) convertirían una "isla" de bosque lluvioso en dos islas de tamaño medio y deberían evitarse. Si otras consideraciones requieren que un área se divida en varios parques pequeños, conectarlos mediante corredores forestales podría mejorar significativamente su función de conservación a un costo adicional mínimo en tierra retirada del desarrollo. Los estudios ecológicos modernos también pueden ser relevantes para la comprensión de las poblaciones humanas. Por ejemplo, durante un largo período de evolución humana parece haber habido no una sino dos líneas coexistentes de homínidos en África, la línea Australopithecus robustus-A. boisei ("Zinjanthropus"), que se extinguió, y la línea Australopithecus africanus-A. habilis, que llevó a Homo sapiens (27). La necesidad de mantener diferencias de nicho entre estas líneas debe haber proporcionado una de las presiones selectivas más importantes sobre los antepasados del hombre moderno en el Plioceno tardío y el Pleistoceno temprano. Por lo tanto, cualquier intento de comprender la evolución humana debe enfrentar el problema de cuáles eran estos mecanismos ecológicos segregantes. ¿En qué medida las especies contemporáneas de las dos líneas estaban separadas por hábitat, por dieta, por diferencia de tamaño o por técnica de búsqueda de alimento, y ¿sus distribuciones espaciales locales se solapaban ampliamente o bien se afilaban por interacciones conductuales como en el caso de los petirrojos Crateroscelis de la Fig. 6? Para tomar otro ejemplo, hay paralelismos notables entre las distribuciones actuales de poblaciones humanas y de poblaciones de aves en las islas de Vitiaz y Dampier, estrechos entre Nueva Guinea y Nueva Bretaña. Algunas de estas islas fueron esterilizadas por explosiones volcánicas cataclísmicas en los últimos siglos. Las aves que recolonizaron estas islas se han caracterizado como especialistas costeros e de islas pequeñas de alto potencial reproductivo, altas capacidades de dispersión y baja capacidad competitiva, a diferencia de las aves de Nueva Guinea continental, geográficamente más cercanas, competitivamente superiores, de dispersión lenta y de cría (10, 11, 13). Queda por ver si el pueblo de las islas Vitiaz-Dampier, los polinesios y otras poblaciones humanas que colonizan hábitats insulares o inestables también tienen ecologías de población distintivas.
BibTeX
@article{doi101126science1794075759,
author = "Diamond, Jared M.",
title = "Ecología Distribucional de las Aves de Nueva Guinea",
year = "1973",
journal = "Science",
abstract = {Los conceptos mediante los cuales MacArthur y Wilson han transformado la ciencia de la ecología en la última década, y los resultados de estudios ecológicos como los míos sobre comunidades de aves en Nueva Guinea, tienen implicaciones para las políticas de conservación. Por ejemplo, el bosque tropical primario, el hábitat más rico en especies y ecológicamente complejo del planeta, ha servido durante millones de años como la fuente evolutiva última de los grupos dominantes de plantas y animales del mundo. En los trópicos de hoy, los bosques lluviosos se están destruyendo a una tasa tal que poco quedará en unas pocas décadas. Cuando los bosques lluviosos se reduzcan a tractos aislados separados por tierras abiertas, la distribución de las especies obligadas del bosque lluvioso tenderá a parecerse a las distribuciones de aves en las islas puente terrestre de Nueva Guinea después de la separación de las puentes terrestres. Cuanto más pequeño sea el tracto, más rápidamente tenderán a desaparecer las especies forestales y a ser reemplazadas por las especies de segundo crecimiento de amplia distribución que menos necesitan protección (13). Este proceso ominoso se ilustra con la Isla Barro Colorado, una antigua colina en Panamá que se convirtió en una isla cuando la construcción del Canal de Panamá inundó los valles circundantes para crear el Lago Gatún. En los siguientes 60 años, varias especies de aves forestales ya han desaparecido de Barro Colorado y han sido incapaces de recolonizar a través del corto tramo de agua intermedio desde el bosque en la orilla cercana del Lago Gatún. Las consecuencias de la relación especie-área (Fig. 1) deben tenerse en consideración durante la planificación de parques de bosques lluviosos tropicales (13). En un área geográfica que es relativamente homogénea con respecto a la fauna, un parque grande sería preferible a un área equivalente en forma de varios parques más pequeños. Las franjas no forestales continuas a través del parque (por ejemplo, anchos carriles de carretera) convertirían una "isla" de bosque lluvioso en dos islas de tamaño medio y deberían evitarse. Si otras consideraciones requieren que un área se divida en varios parques pequeños, conectarlos mediante corredores forestales podría mejorar significativamente su función de conservación con un costo adicional mínimo en tierra retirada del desarrollo. Los estudios ecológicos modernos también pueden ser relevantes para la comprensión de las poblaciones humanas. Por ejemplo, durante un largo período de evolución humana parece haber habido no una sino dos líneas coexistentes de homínidos en África, la línea Australopithecus robustus-A. boisei ("Zinjanthropus"), que se extinguió, y la línea Australopithecus africanus-A. habilis, que llevó a Homo sapiens (27). La necesidad de mantener diferencias de nicho entre estas líneas debe haber proporcionado una de las presiones selectivas más importantes sobre los antepasados del hombre moderno en el Plioceno tardío y el Pleistoceno temprano. Por lo tanto, cualquier intento de comprender la evolución humana debe enfrentar el problema de cuáles eran estos mecanismos segregantes ecológicos. ¿En qué medida las especies contemporáneas de las dos líneas estaban separadas por hábitat, por dieta, por diferencia de tamaño o por técnica de búsqueda de alimento, y ¿sus distribuciones espaciales locales se solapaban ampliamente o bien se afilaban por interacciones conductuales como en el caso de los salticidos Crateroscelis de la Fig. 6? Para tomar otro ejemplo, hay paralelismos notables entre las distribuciones actuales de poblaciones humanas y de poblaciones de aves en las islas de Vitiaz y Dampier, estrechos entre Nueva Guinea y Nueva Bretaña. Algunas de estas islas fueron esterilizadas por explosiones volcánicas cataclísmicas dentro de los últimos siglos. Las aves que recolonizaron estas islas se han caracterizado como especialistas costeros e insulares de pequeña isla de alto potencial reproductivo, altas capacidades de dispersión y baja capacidad competitiva, a diferencia de las aves de Nueva Guinea continental, geográficamente más cercanas, competitivamente superiores, de dispersión lenta y reproducción (10, 11, 13). Queda por ver si las personas de las islas Vitiaz-Dampier, los polinesios y otras poblaciones humanas que colonizan hábitats insulares o inestables también tienen ecologías poblacionales distintivas.},
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}
36. Stanley, S. M, 1973, Una teoría ecológica para el origen súbito de la vida multicelular en el Precámbrico tardío: Proceedings of the National Academy of Sciences, v. 70, p. 1486-1489.
BibTeX
@inproceedings{stanley1973an37,
author = "Stanley, S. M",
title = "Una teoría ecológica para el origen súbito de la vida multicelular en el Precámbrico tardío",
year = "1973",
booktitle = "Proceedings of the National Academy of Sciences, v. 70, p. 1486-1489",
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}
37. Ellenberger, P, 1974, Le Stormberg superior-I le biome de la zone B/1.
BibTeX
@misc{ellenberger1974le28,
author = "Ellenberger, P",
title = "Le Stormberg superior-I le biome de la zone B/1",
year = "1974",
howpublished = "Palaeovert., Mem. extraord. Montpellier, v. 5, p. 1-141",
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}
38. Berry, R. J. y Jakobson, M. E, 1975, Genética ecológica de una población insular del ratón doméstico (Mus musculus): Journal of Zoology, v. 175, p. 532-540.
BibTeX
@article{berry1975ecological5,
author = "Berry, R. J. y Jakobson, M. E",
title = "Genética ecológica de una población insular del ratón doméstico (Mus musculus)",
year = "1975",
journal = "Journal of Zoology, v. 175, p. 532-540",
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}
39. Cody, Martin L. y Diamond, Jared M., 1976, Ecology and Evolution of Communities: Nature.
BibTeX
@article{doi101038260204c0,
author = "Cody, Martin L. y Diamond, Jared M.",
title = "Ecology and Evolution of Communities",
year = "1976",
journal = "Nature",
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doi = "10.1038/260204c0",
openalex = "W2321937847"
}
40. Peters, R. H, 1976, Tautología en la evolución y la ecología.
BibTeX
@misc{peters1976tautology36,
author = "Peters, R. H",
title = "Tautología en la evolución y la ecología",
year = "1976",
howpublished = "American Naturalist, v. 110, p. 1-12",
note = "talkorigins_source = {true}; raw_reference = {Peters, R. H., 1976, Tautología en la evolución y la ecología: American Naturalist, v. 110, p. 1-12.}"
}
41. Grime, J. P., 1977, Evidencia de la existencia de tres estrategias primarias en plantas y su relevancia para la teoría ecológica y evolutiva: The American Naturalist.
Resumen
Se sugiere que la evolución en las plantas puede estar asociada con el surgimiento de tres estrategias primarias, cada una de las cuales puede identificarse haciendo referencia a un número de características, incluidas las características morfológicas, la asignación de recursos, la fenología y la respuesta al estrés. La estrategia competitiva prevalece en la vegetación productiva y relativamente sin perturbaciones, la estrategia tolerante al estrés está asociada con condiciones continuamente improductivas y la estrategia ruderal es característica de hábitats severamente perturbados pero potencialmente productivos. Un modelo triangular basado en las tres estrategias puede conciliarse con la teoría de la selección r- y K, proporciona una visión de los procesos de sucesión y dominancia de la vegetación y parece ser capaz de extenderse a los hongos y a los animales.
BibTeX
@article{doi101086283244,
author = "Grime, J. P.",
title = "Evidencia de la existencia de tres estrategias primarias en plantas y su relevancia para la teoría ecológica y evolutiva",
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journal = "The American Naturalist",
abstract = "Se sugiere que la evolución en las plantas puede estar asociada con el surgimiento de tres estrategias primarias, cada una de las cuales puede identificarse haciendo referencia a un número de características, incluidas las características morfológicas, la asignación de recursos, la fenología y la respuesta al estrés. La estrategia competitiva prevalece en la vegetación productiva y relativamente sin perturbaciones, la estrategia tolerante al estrés está asociada con condiciones continuamente improductivas y la estrategia ruderal es característica de hábitats severamente perturbados pero potencialmente productivos. Un modelo triangular basado en las tres estrategias puede conciliarse con la teoría de la selección r- y K, proporciona una visión de los procesos de sucesión y dominancia de la vegetación y parece ser capaz de extenderse a los hongos y a los animales.",
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doi = "10.1086/283244",
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}
42. Houstan, D. C, 1979, Las adaptaciones de los carroñeros, en Sinclair, A. R. E., y Norton-Griffiths, M., eds., Serengeti: Dinámica de un ecosistema: Chicago, University of Chicago Press, p. 263-286.
BibTeX
@book{houstan1979the31,
author = "Houstan, D. C",
title = "Las adaptaciones de los carroñeros, en Sinclair, A. R. E., y Norton-Griffiths, M., eds., Serengeti",
year = "1979",
publisher = "Dinámica de un ecosistema: Chicago, University of Chicago Press, p. 263-286",
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}
43. Morman, R. H, 1979, Distribución y ecología de lampreas en la península inferior de Michigan, 1957-1975.
BibTeX
@techreport{morman1979distribution35,
author = "Morman, R. H",
title = "Distribución y ecología de lampreas en la península inferior de Michigan, 1957-1975",
year = "1979",
howpublished = "Great Lakes Fishery Commission, Technical Report No. 33, 59 pp",
note = "talkorigins_source = {true}; raw_reference = {Morman, R. H., 1979, Distribución y ecología de lampreas en la península inferior de Michigan, 1957-1975. Great Lakes Fishery Commission, Technical Report No. 33, 59 pp.}"
}
44. Auffenburg, W, 1981, The Behavorial Ecology of the Komodo Monitor: Gainesville, Florida, University of Florida Presses.
BibTeX
@book{auffenburg1981the2,
author = "Auffenburg, W",
title = "The Behavorial Ecology of the Komodo Monitor",
year = "1981",
publisher = "Gainesville, Florida, University of Florida Presses",
note = "talkorigins\_source = {true}; raw\_reference = {Auffenburg, W., 1981, The Behavorial Ecology of the Komodo Monitor: Gainesville, Florida, University of Florida Presses.}"
}
45. Greenwood, P. J. y Harvey, Paul, 1982, La dispersión natal y reproductiva de las aves: Annual Review of Ecology and Systematics.
DOI: 10.1146/annurev.es.13.110182.000245
Resumen
Los modelos de distribución de especies (SDMs) son herramientas numéricas que combinan observaciones de la ocurrencia o abundancia de especies con estimaciones ambientales. Se utilizan para obtener conocimientos ecológicos y evolutivos y predecir distribuciones a través de paisajes,...Leer más
BibTeX
@article{doi101146annureves13110182000245,
author = "Greenwood, P. J. y Harvey, Paul",
title = "La Natal y la Dispersión de Cría de las Aves",
year = "1982",
journal = "Annual Review of Ecology and Systematics",
abstract = "Los modelos de distribución de especies (SDMs) son herramientas numéricas que combinan observaciones de la ocurrencia o abundancia de especies con estimaciones ambientales. Se utilizan para obtener conocimientos ecológicos y evolutivos y predecir distribuciones a través de paisajes,...Leer más",
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}
46. Brown, James H., 1984, Sobre la relación entre abundancia y distribución de especies: The American Naturalist.
Resumen
Parece existir una relación general entre abundancia y distribución que tiene dos partes. Primero, dentro de las especies, la densidad poblacional tiende a ser mayor en el centro del rango y a disminuir gradualmente hacia los límites. Este patrón se mantiene a través de una gama de escalas espaciales, desde gradientes ambientales pronunciados dentro de regiones locales hasta todo el rango geográfico. Las excepciones incluyen: (1) cambios abruptos en la abundancia que generalmente corresponden a cambios agudos y discontinuos en variables ambientales individuales; y (2) patrones multimodales de abundancia causados por la heterogeneidad ambiental. La segunda relación general es que entre especies estrechamente relacionadas y ecológicamente similares, la distribución espacial está positivamente correlacionada con la abundancia promedio. De nuevo, este patrón se mantiene a través de una variedad de escalas espaciales, desde regiones locales hasta todo el rango geográfico. Estos patrones empíricos ya han sido reportados en la literatura, pero su generalidad se demuestra mediante el análisis de datos adicionales para diversos tipos de organismos. Una teoría general única explica estas observaciones y sigue lógicamente de tres supuestos. Primero, la abundancia y la distribución de cada especie están limitadas por la combinación de variables ambientales físicas y bióticas que determina el nicho multidimensional. Segundo, la variación espacial en estas variables ambientales es algo estocástica pero autocorrelacionada, de modo que los sitios cercanos tienden a tener condiciones ambientales más similares que los más distantes. Tercero, las especies estrechamente relacionadas y ecológicamente similares difieren en no más de unas pocas dimensiones de nicho. Se puede desarrollar un modelo más formal que predice que bajo estos supuestos, la distribución de la densidad poblacional en el espacio debería aproximarse a una distribución de densidad de probabilidad normal. La mayoría de las excepciones a este patrón predicho pueden explicarse como casos en los que los supuestos del modelo están claramente violados. Este artículo representa un ejemplo de un enfoque estadístico que debería ser útil para investigar sistemas ecológicos complejos compuestos por muchos componentes, como especies de muchos individuos o comunidades de muchas especies. Las relaciones generales entre abundancia y distribución desarrolladas aquí eventualmente deberían contribuir a nuestra comprensión de la biogeografía, la genética de poblaciones y la evolución de las especies, así como de los atributos ecológicos de las poblaciones y comunidades.
BibTeX
@article{doi101086284267,
author = "Brown, James H.",
title = "On the Relationship between Abundance and Distribution of Species",
year = "1984",
journal = "The American Naturalist",
abstract = "Parece existir una relación general entre abundancia y distribución que tiene dos partes. Primero, dentro de las especies, la densidad poblacional tiende a ser mayor en el centro del rango y a disminuir gradualmente hacia los límites. Este patrón se mantiene a través de una gama de escalas espaciales, desde gradientes ambientales pronunciados dentro de regiones locales hasta todo el rango geográfico. Las excepciones incluyen: (1) cambios abruptos en la abundancia que generalmente corresponden a cambios agudos y discontinuos en variables ambientales individuales; y (2) patrones multimodales de abundancia causados por la heterogeneidad ambiental. La segunda relación general es que entre especies estrechamente relacionadas y ecológicamente similares, la distribución espacial está positivamente correlacionada con la abundancia promedio. De nuevo, este patrón se mantiene a través de una variedad de escalas espaciales, desde regiones locales hasta todo el rango geográfico. Estos patrones empíricos ya han sido reportados en la literatura, pero su generalidad se demuestra mediante el análisis de datos adicionales para diversos tipos de organismos. Una teoría general única explica estas observaciones y sigue lógicamente de tres supuestos. Primero, la abundancia y la distribución de cada especie están limitadas por la combinación de variables ambientales físicas y bióticas que determina el nicho multidimensional. Segundo, la variación espacial en estas variables ambientales es algo estocástica pero autocorrelacionada, de modo que los sitios cercanos tienden a tener condiciones ambientales más similares que los más distantes. Tercero, las especies estrechamente relacionadas y ecológicamente similares difieren en no más de unas pocas dimensiones de nicho. Se puede desarrollar un modelo más formal que predice que bajo estos supuestos, la distribución de la densidad poblacional en el espacio debería aproximarse a una distribución de densidad de probabilidad normal. La mayoría de las excepciones a este patrón predicho pueden explicarse como casos en los que los supuestos del modelo están claramente violados. Este artículo representa un ejemplo de un enfoque estadístico que debería ser útil para investigar sistemas ecológicos complejos compuestos por muchos componentes, como especies de muchos individuos o comunidades de muchas especies. Las relaciones generales entre abundancia y distribución desarrolladas aquí eventualmente deberían contribuir a nuestra comprensión de la biogeografía, la genética de poblaciones y la evolución de las especies, así como de los atributos ecológicos de las poblaciones y comunidades.",
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doi = "10.1086/284267",
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}
47. Jablonski, D, 1986, Ecología larval y macroevolución en invertebrados marinos.
BibTeX
@techreport{jablonski1986larval32,
author = "Jablonski, D",
title = "Ecología larval y macroevolución en invertebrados marinos",
year = "1986",
howpublished = "Bulletin of Marine Science, v. 39, p. 565-587",
note = "talkorigins_source = {true}; raw_reference = {Jablonski, D., 1986, Ecología larval y macroevolución en invertebrados marinos: Bulletin of Marine Science, v. 39, p. 565-587.}"
}
48. Leather, D, 1986, The tale of the Tasaday.
BibTeX
@misc{leather1986the34,
author = "Leather, D",
title = "The tale of the Tasaday",
year = "1986",
howpublished = "The Geographical Magazine, v. 58, no. 10, p. 490-491",
note = "talkorigins\_source = {true}; raw\_reference = {Leather, D., 1986, The tale of the Tasaday: The Geographical Magazine, v. 58, no. 10, p. 490-491.}"
}
49. Avise, John C. y Arnold, Jonathan y Ball, Robert y Bermingham, Eldredge y Lamb, Trip y Neigel, Joseph E. y Reeb, Carol A. y Saunders, Nancy C., 1987, FILOGEOGRAFÍA INTRAESPECÍFICA: El puente del ADN mitocondrial entre la genética de poblaciones y la sistemática: Annual Review of Ecology and Systematics.
DOI: 10.1146/annurev.es.18.110187.002421
Resumen
Los modelos de distribución de especies (SDMs) son herramientas numéricas que combinan observaciones de la ocurrencia o abundancia de especies con estimaciones ambientales. Se utilizan para obtener conocimientos ecológicos y evolutivos y para predecir distribuciones a través de paisajes,...Leer más
BibTeX
@article{doi101146annureves18110187002421,
author = "Avise, John C. y Arnold, Jonathan y Ball, Robert y Bermingham, Eldredge y Lamb, Trip y Neigel, Joseph E. y Reeb, Carol A. y Saunders, Nancy C.",
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year = "1987",
journal = "Annual Review of Ecology and Systematics",
abstract = "Los modelos de distribución de especies (SDMs) son herramientas numéricas que combinan observaciones de la ocurrencia o abundancia de especies con estimaciones ambientales. Se utilizan para obtener conocimientos ecológicos y evolutivos y para predecir distribuciones a través de paisajes,...Leer más",
url = "https://doi.org/10.1146/annurev.es.18.110187.002421",
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50. Turner, Monica G., 1989, Ecología del paisaje: El efecto del patrón sobre el proceso: Annual Review of Ecology and Systematics.
DOI: 10.1146/annurev.es.20.110189.001131
Resumen
Los modelos de distribución de especies (SDMs) son herramientas numéricas que combinan observaciones de la ocurrencia o abundancia de especies con estimaciones ambientales. Se utilizan para obtener conocimientos ecológicos y evolutivos y predecir distribuciones a través de paisajes,...Leer más
BibTeX
@article{doi101146annureves20110189001131,
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51. Vet, L.E.M. y Dicke, Marcel, 1992, Ecología del uso de infoquímicos por enemigos naturales en un contexto tritrófico: Annual Review of Entomology.
DOI: 10.1146/annurev.en.37.010192.001041
Resumen
Los parasitoides y los depredadores de herbívoros han evolucionado y funcionan dentro de un contexto multitrófico. En consecuencia, su fisiología y comportamiento están influenciados por elementos de otros niveles tróficos, como su presa herbívora (segundo nivel trófico) y su alimento vegetal (primer nivel trófico) (126). Los enemigos naturales basan sus decisiones de búsqueda de alimento en información de estos diferentes niveles tróficos, y la información química juega un papel importante. Esta revisión se limita a la ecología de la información química de los primeros y segundos niveles tróficos. La importancia de los llamados infoquímicos, una subcategoría de semioquímicos, en la búsqueda de alimento por parte de parasitoides y depredadores ha sido bien documentada (por ejemplo, revisados en 31, 78, 111, 183, 185), y no pretendemos repetir los detalles. Pero debido a la falta de hipótesis comprobables, toda esta investigación se lleva a cabo de manera bastante desordenada: el rompecabezas total del uso de infoquímicos no se ha resuelto para ninguna especie de enemigo natural. Aquí abordamos el uso de infoquímicos por enemigos naturales desde una perspectiva evolutiva y ecológica. Nuestro concepto básico es que la información de los primeros y segundos niveles tróficos difiere en disponibilidad y en fiabilidad, una diferencia que moldea la forma en que los infoquímicos son utilizados por una especie. Generamos hipótesis sobre (a)
BibTeX
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52. Levin, Simon A., 1992, El problema del patrón y la escala en la ecología: La conferencia de premiación Robert H. MacArthur: Ecología.
Resumen
Se argumenta que el problema del patrón y la escala es el problema central en la ecología, unificando la biología de poblaciones y la ciencia de los ecosistemas, y uniendo la ecología básica y aplicada. Los desafíos aplicados, como la predicción de las causas ecológicas y las consecuencias del cambio climático global, requieren la interconexión de fenómenos que ocurren en escalas muy diferentes de espacio, tiempo y organización ecológica. Además, no existe una única escala natural en la que deban estudiarse los fenómenos ecológicos; los sistemas generalmente muestran una variabilidad característica en un rango de escalas espaciales, temporales y organizacionales. El observador impone un sesgo perceptual, un filtro a través del cual se observa el sistema. Esto tiene una importancia evolutiva fundamental, ya que cada organismo es un "observador" del entorno, y las adaptaciones del ciclo vital, como la dispersión y la latencia, alteran las escalas perceptuales de la especie y la variabilidad observada. Asimismo, tiene una importancia fundamental para nuestro propio estudio de los sistemas ecológicos, ya que los patrones que son únicos para cualquier rango de escalas tendrán causas únicas y consecuencias biológicas. La clave para la predicción y la comprensión reside en la elucidación de los mecanismos subyacentes a los patrones observados. Típicamente, estos mecanismos operan en escalas diferentes a aquellas en las que se observan los patrones; en algunos casos, los patrones deben entenderse como emergentes de los comportamientos colectivos de grandes conjuntos de unidades de menor escala. En otros casos, el patrón es impuesto por restricciones de mayor escala. El examen de tales fenómenos requiere el estudio de cómo cambian el patrón y la variabilidad con la escala de descripción, y el desarrollo de leyes para la simplificación, agregación y escalado. Se dan ejemplos de la literatura marina y terrestre.
BibTeX
@article{doi1023071941447,
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53. Rannala, Bruce y Yang, Ziheng, 1996, Distribución de probabilidad de árboles de evolución molecular: Un nuevo método de inferencia filogenética: Journal of Molecular Evolution.
BibTeX
@article{doi101007bf02338839,
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54. Schlaepfer, Martin A. y Runge, Michael C. y Sherman, Paul W., 2002, Trampas ecológicas y evolutivas: Trends in Ecology & Evolution.
DOI: 10.1016/s0169-5347(02)02580-6
BibTeX
@article{doi101016s0169534702025806,
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55. Webb, Campbell O. y Ackerly, David D. y McPeek, Mark A. y Donoghue, Michael J., 2002, Filogenias y Ecología de Comunidades: Annual Review of Ecology and Systematics.
DOI: 10.1146/annurev.ecolsys.33.010802.150448
Resumen
▪ Resumen A medida que se disponen mejores hipótesis filogenéticas para muchos grupos de organismos, los estudios en ecología de comunidades pueden informarse mediante el conocimiento de las relaciones evolutivas entre las especies coexistentes. Señalamos tres enfoques principales para integrar la información filogenética en los estudios de organización de comunidades: 1. examinar la estructura filogenética de los ensamblajes de comunidades, 2. explorar la base filogenética de la estructura de nicho de la comunidad, y 3. añadir un contexto de comunidad a los estudios de evolución de rasgos y biogeografía. Reconocemos un patrón común de conservadurismo filogenético en el carácter ecológico y destacamos los desafíos de utilizar filogenias de linajes parciales. También revisamos los enfoques filogenéticos para tres propiedades emergentes de las comunidades: diversidad de especies, distribuciones de abundancia relativa y tamaños de rango. Los avances metodológicos en la construcción de supérbores filogenéticos, reconstrucción de caracteres, modelos nulos para el ensamblaje de comunidades y evolución de caracteres, y métricas de estructura filogenética de comunidades subyacen al reciente progreso en estas áreas. Destacamos el potencial de que los ecólogos de comunidades se beneficien del conocimiento filogenético y sugerimos varias vías para futuras investigaciones.
BibTeX
@article{doi101146annurevecolsys33010802150448,
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56. Bowler, Diana E. y Benton, Tim G., 2005, Causas y consecuencias de las estrategias de dispersión animal: relacionando el comportamiento individual con la dinámica espacial: Biological reviews/Reseñas biológicas de la Sociedad Filosófica de Cambridge.
DOI: 10.1017/s1464793104006645
Resumen
El conocimiento de las causas ecológicas y evolutivas de la dispersión puede ser crucial para comprender el comportamiento de las poblaciones estructuradas espacialmente y predecir cómo responden las especies al cambio ambiental. A pesar de que gran parte de la investigación teórica se centra en ello, aún se hacen suposiciones simplistas sobre el proceso de dispersión. La dispersión suele considerarse un proceso incondicional, aunque en muchos casos los beneficios de aptitud de la dispersión dependen de factores ambientales y del estado individual. Las estrategias de dispersión dependientes de las condiciones suelen ser superiores a las estrategias fijas incondicionales. Además, la dispersión a menudo se reduce a un único parámetro, a pesar de ser un proceso compuesto por tres etapas interdependientes: emigración, movimiento entre parches e inmigración, cada una de las cuales puede mostrar diferentes dependencias de las condiciones. Los estudios empíricos han investigado las correlaciones de estas etapas, en particular la emigración, proporcionando evidencia de la prevalencia de estrategias de dispersión condicionales. El uso poco definido del término 'dispersión', para el movimiento a través de muchas escalas espaciales diferentes, obstaculiza aún más la formulación de conclusiones generales y la relación de las correlaciones del movimiento con las consecuencias a nivel de población. Las dificultades logísticas impiden un estudio detallado de la dispersión para muchas especies, sin embargo, incorporar suposiciones de dispersión poco realistas en los modelos de dinámica espacial de poblaciones puede dar lugar a predicciones inexactas y costosas. Son necesarios estudios adicionales para explorar la importancia de incorporar estrategias específicas de dispersión dependientes de las condiciones para las predicciones evolutivas y de dinámica de poblaciones.
BibTeX
@article{doi101017s1464793104006645,
author = "Bowler, Diana E. y Benton, Tim G.",
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57. Elith, Jane y Graham, Catherine H. y Anderson, Robert P. y Dudı́k, Miroslav y Ferrier, Simon y Guisan, Antoine y Hijmans, Robert J. y Huettmann, Falk y Leathwick, John R. y Lehmann, Anthony y Li, Jin y Lohmann, Lúcia G. y Loiselle, Bette A. y Manion, Glenn y Moritz, Craig y Nakamura, Miguel y Nakazawa, Yoshinori y Overton, Jacob McC. y Peterson, A. Townsend y Phillips, Steven J. y Richardson, Karen y Scachetti‐Pereira, Ricardo y Schapire, Robert E. y Soberón, Jorge y Williams, Stephen E. y Wisz, Mary S. y Zimmermann, Niklaus E., 2006, Nuevos métodos mejoran la predicción de las distribuciones de las especies a partir de datos de ocurrencia: Ecography.
DOI: 10.1111/j.2006.0906-7590.04596.x
Resumen
La predicción de las distribuciones de las especies es central para diversas aplicaciones en ecología, evolución y ciencia de la conservación. Existe un acceso electrónico creciente a vastos conjuntos de registros de ocurrencia en museos y herbarios, pero hay poca orientación efectiva sobre cómo utilizar mejor esta información en el contexto de numerosos enfoques para modelar distribuciones. Para satisfacer esta necesidad, comparamos 16 métodos de modelado en 226 especies de 6 regiones del mundo, creando el conjunto más completo de comparaciones de modelos hasta la fecha. Utilizamos datos de presencia‐única para ajustar modelos y datos independientes de presencia‐ausencia para evaluar las predicciones. Junto con métodos de modelado bien establecidos como los modelos aditivos generalizados y GARP y BIOCLIM, exploramos métodos que ya se han desarrollado recientemente o que raramente se han aplicado al modelado de las distribuciones de las especies. Estos incluyen métodos de aprendizaje automático y modelos de comunidad, ambos de los cuales tienen características que pueden hacerlos particularmente adecuados para información ruidosa o escasa, como es típico de los datos de ocurrencia de las especies. Los datos de presencia‐única fueron efectivos para modelar las distribuciones de las especies de muchas especies y regiones. Los métodos novedosos superaron consistentemente a los métodos más establecidos. Los resultados de nuestro análisis son prometedores para el uso de datos de museos y herbarios, especialmente a medida que mejoren los métodos adecuados al ruido inherente a dichos datos.
BibTeX
@article{doi101111j20060906759004596x,
author = "Elith, Jane y Graham, Catherine H. y Anderson, Robert P. y Dudı́k, Miroslav y Ferrier, Simon y Guisan, Antoine y Hijmans, Robert J. y Huettmann, Falk y Leathwick, John R. y Lehmann, Anthony y Li, Jin y Lohmann, Lúcia G. y Loiselle, Bette A. y Manion, Glenn y Moritz, Craig y Nakamura, Miguel y Nakazawa, Yoshinori y Overton, Jacob McC. y Peterson, A. Townsend y Phillips, Steven J. y Richardson, Karen y Scachetti‐Pereira, Ricardo y Schapire, Robert E. y Soberón, Jorge y Williams, Stephen E. y Wisz, Mary S. y Zimmermann, Niklaus E.",
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58. Cavender‐Bares, Jeannine y Kozak, Kenneth H. y Fine, Paul V. A. y Kembel, Steven W., 2009, La fusión de la ecología de comunidades y la biología filogenética: Ecology Letters.
DOI: 10.1111/j.1461-0248.2009.01314.x
Resumen
La disponibilidad creciente de datos filogenéticos, potencia de cálculo y herramientas de informática ha facilitado una expansión rápida de estudios que aplican datos y métodos filogenéticos a la ecología de comunidades. Se revisan varias áreas clave en las que la información filogenética ayuda a resolver controversias de larga data en la ecología de comunidades, desafía suposiciones anteriores y abre nuevas áreas de investigación. En particular, los estudios en ecología filogenética de comunidades han ayudado a revelar la multitud de procesos que impulsan el ensamblaje de comunidades y han demostrado la importancia de la evolución en el proceso de ensamblaje. Los enfoques filogenéticos también han aumentado la comprensión de las consecuencias de las interacciones de comunidades para la especiación, la adaptación y la extinción. Finalmente, la estructura y composición de comunidades filogenéticas ofrece promesas para predecir los procesos de los ecosistemas y los impactos del cambio global. Permanecen importantes desafíos para avanzar en estas áreas. En particular, determinar en qué medida los rasgos ecológicamente relevantes son filogenéticamente conservados o convergentes, y en qué escala temporal, es crítico para comprender las causas de la estructura filogenética de las comunidades y sus consecuencias evolutivas y de ecosistema. Aprovechar la información filogenética para comprender y prever cambios en la diversidad y dinámica de las comunidades es un paso crítico en la gestión y restauración de la biota de la Tierra en un tiempo de rápido cambio global.
BibTeX
@article{doi101111j14610248200901314x,
author = "Cavender‐Bares, Jeannine and Kozak, Kenneth H. and Fine, Paul V. A. and Kembel, Steven W.",
title = "The merging of community ecology and phylogenetic biology",
year = "2009",
journal = "Ecology Letters",
abstract = "La disponibilidad creciente de datos filogenéticos, potencia de cálculo y herramientas de informática ha facilitado una expansión rápida de estudios que aplican datos y métodos filogenéticos a la ecología de comunidades. Se revisan varias áreas clave en las que la información filogenética ayuda a resolver controversias de larga data en la ecología de comunidades, desafía suposiciones anteriores y abre nuevas áreas de investigación. En particular, los estudios en ecología filogenética de comunidades han ayudado a revelar la multitud de procesos que impulsan el ensamblaje de comunidades y han demostrado la importancia de la evolución en el proceso de ensamblaje. Los enfoques filogenéticos también han aumentado la comprensión de las consecuencias de las interacciones de comunidades para la especiación, la adaptación y la extinción. Finalmente, la estructura y composición de comunidades filogenéticas ofrece promesas para predecir los procesos de los ecosistemas y los impactos del cambio global. Permanecen importantes desafíos para avanzar en estas áreas. En particular, determinar en qué medida los rasgos ecológicamente relevantes son filogenéticamente conservados o convergentes, y en qué escala temporal, es crítico para comprender las causas de la estructura filogenética de las comunidades y sus consecuencias evolutivas y de ecosistema. Aprovechar la información filogenética para comprender y prever cambios en la diversidad y dinámica de las comunidades es un paso crítico en la gestión y restauración de la biota de la Tierra en un tiempo de rápido cambio global.",
url = "https://doi.org/10.1111/j.1461-0248.2009.01314.x",
doi = "10.1111/j.1461-0248.2009.01314.x",
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}
59. McCain, Christy M., 2009, Análisis global de la diversidad altitudinal de aves: Global Ecology and Biogeography.
DOI: 10.1111/j.1466-8238.2008.00443.x
Resumen
RESUMEN Objetivo Los gradientes altitudinales distribuidos a lo largo del globo son un sistema de prueba poderoso para comprender la biodiversidad. Aquí utilizo un conjunto exhaustivo de gradientes altitudinales de aves para probar los principales impulsores de la diversidad, incluyendo el muestreo, el área, el efecto del dominio medio, la temperatura, la temperatura y la disponibilidad de agua, y las hipótesis de la historia evolutiva. Ubicación Setenta y ocho gradientes altitudinales de diversidad de aves de montañas en ambos hemisferios que abarcan desde 24,5° S hasta 48,2° N, incluyendo gradientes de diversos climas, regiones biogeográficas y tipos de hábitat. Métodos Los datos sobre la diversidad altitudinal de aves se tomaron de la literatura. De los 150 conjuntos de datos encontrados o compilados, solo se utilizaron aquellos con un alto esfuerzo de muestreo no sesgado en los análisis. Los conjuntos de datos muestrearon todas las aves, todas las aves reproductoras o todas las aves de bosque; algunos estudios detallaron cambios estacionales y altitudinales. Se probaron dieciocho predicciones de la teoría de la diversidad, incluyendo tres conjuntos de interacciones. Resultados Las aves muestran cuatro patrones de diversidad distintos en una frecuencia casi igual en las montañas: diversidad decreciente, mesetas de baja altitud, mesetas de baja altitud con picos medios y picos unimodales de altitud media. La diversidad altitudinal de las aves respalda fuertemente el clima actual como el principal impulsor de la diversidad, particularmente las tendencias combinadas de temperatura y disponibilidad de agua. La diversidad de aves en montañas húmedas es decreciente o muestra una meseta de baja altitud en la diversidad, mientras que en montañas secas es unimodal o una amplia meseta de baja altitud, usualmente con un máximo de altitud media. Las predicciones del muestreo, el área y el efecto del dominio medio no se apoyaron consistentemente a nivel global. La única hipótesis evolutiva con apoyo preliminar fue el conservadurismo de nicho. Conclusiones principales Tanto las variables de agua como de temperatura son necesarias para predecir exhaustivamente los patrones de diversidad altitudinal de las aves. Este resultado es consistente para aves reproductoras y de bosque, para ambos hemisferios y para gradientes montañosos a escala local o regional. Se necesitan más análisis para discernir si el mecanismo subyacente a estas relaciones es ecológico, basado en limitaciones fisiológicas directas o limitaciones indirectas de recursos alimentarios, o histórico, basado en la conservación filogenética de nicho u otras tendencias evolutivas relacionadas con el clima. Los efectos de la especie-área y del dominio medio no se apoyan como impulsores primarios de la diversidad altitudinal en las aves.
BibTeX
@article{doi101111j14668238200800443x,
author = "McCain, Christy M.",
title = "Análisis global de la diversidad altitudinal de aves",
year = "2009",
journal = "Global Ecology and Biogeography",
abstract = "RESUMEN Objetivo Los gradientes altitudinales distribuidos a lo largo del globo son un sistema de prueba poderoso para comprender la biodiversidad. Aquí utilizo un conjunto exhaustivo de gradientes altitudinales de aves para probar los principales impulsores de la diversidad, incluyendo el muestreo, el área, el efecto del dominio medio, la temperatura, la temperatura y la disponibilidad de agua, y las hipótesis de la historia evolutiva. Ubicación Setenta y ocho gradientes altitudinales de diversidad de aves de montañas en ambos hemisferios que abarcan desde 24,5° S hasta 48,2° N, incluyendo gradientes de diversos climas, regiones biogeográficas y tipos de hábitat. Métodos Los datos sobre la diversidad altitudinal de aves se tomaron de la literatura. De los 150 conjuntos de datos encontrados o compilados, solo se utilizaron aquellos con un alto esfuerzo de muestreo no sesgado en los análisis. Los conjuntos de datos muestrearon todas las aves, todas las aves reproductoras o todas las aves de bosque; algunos estudios detallaron cambios estacionales y altitudinales. Se probaron dieciocho predicciones de la teoría de la diversidad, incluyendo tres conjuntos de interacciones. Resultados Las aves muestran cuatro patrones de diversidad distintos en una frecuencia casi igual en las montañas: diversidad decreciente, mesetas de baja altitud, mesetas de baja altitud con picos medios y picos unimodales de altitud media. La diversidad altitudinal de las aves respalda fuertemente el clima actual como el principal impulsor de la diversidad, particularmente las tendencias combinadas de temperatura y disponibilidad de agua. La diversidad de aves en montañas húmedas es decreciente o muestra una meseta de baja altitud en la diversidad, mientras que en montañas secas es unimodal o una amplia meseta de baja altitud, usualmente con un máximo de altitud media. Las predicciones del muestreo, el área y el efecto del dominio medio no se apoyaron consistentemente a nivel global. La única hipótesis evolutiva con apoyo preliminar fue el conservadurismo de nicho. Conclusiones principales Tanto las variables de agua como de temperatura son necesarias para predecir exhaustivamente los patrones de diversidad altitudinal de las aves. Este resultado es consistente para aves reproductoras y de bosque, para ambos hemisferios y para gradientes montañosos a escala local o regional. Se necesitan más análisis para discernir si el mecanismo subyacente a estas relaciones es ecológico, basado en limitaciones fisiológicas directas o limitaciones indirectas de recursos alimentarios, o histórico, basado en la conservación filogenética de nicho u otras tendencias evolutivas relacionadas con el clima. Los efectos de la especie-área y del dominio medio no se apoyan como impulsores primarios de la diversidad altitudinal en las aves.",
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doi = "10.1111/j.1466-8238.2008.00443.x",
openalex = "W2138665541",
references = "doi101046j1466822x200100229x"
}
60. Yoder, Jeremy B. y Clancey, Erin y Roches, Simone Des y Eastman, Jonathan M. y Gentry, Lydia R. y Godsoe, William y Hagey, Travis J. y Jochimsen, Denim M. y Oswald, Benjamin P. y Robertson, Jeanne M. y Sarver, Brice A. J. y Schenk, John J. y Spear, Stephen F. y Harmon, Luke J., 2010, Oportunidad ecológica y el origen de radiaciones adaptativas: Journal of Evolutionary Biology.
DOI: 10.1111/j.1420-9101.2010.02029.x
Resumen
La oportunidad ecológica—mediante la entrada en un nuevo entorno, el origen de una innovación clave o la extinción de antagonistas—se considera ampliamente como un vínculo entre la dinámica poblacional ecológica y la diversificación evolutiva. Los procesos a nivel poblacional que surgen de la oportunidad ecológica están bien documentados bajo el concepto de liberación ecológica. Sin embargo, hay poco consenso sobre cómo estos procesos promueven la diversificación fenotípica, la especiación rápida y la radiación adaptativa. Proponemos que la oportunidad ecológica podría promover la radiación adaptativa generando cambios específicos en los regímenes selectivos que actúan sobre las poblaciones naturales, tanto relajando la selección estabilizadora efectiva como creando condiciones que finalmente generan selección diversificadora. Evaluamos la evidencia teórica y empírica para estos efectos de la oportunidad ecológica y revisamos los enfoques filogenéticos emergentes que intentan detectar la firma de la oportunidad ecológica a través del tiempo geológico. Finalmente, evaluamos la evidencia de los efectos evolutivos de la oportunidad ecológica en la diversificación de los lagartos Anolis del Caribe. Algunos de los procesos que podrían vincular la oportunidad ecológica con la radiación adaptativa están bien documentados, pero otros siguen sin estar respaldados. Sugerimos que se requiere más estudio para caracterizar la forma de selección natural que actúa sobre las poblaciones naturales y para describir mejor la relación entre la oportunidad ecológica y las tasas de especiación.
BibTeX
@article{doi101111j14209101201002029x,
author = "Yoder, Jeremy B. y Clancey, Erin y Roches, Simone Des y Eastman, Jonathan M. y Gentry, Lydia R. y Godsoe, William y Hagey, Travis J. y Jochimsen, Denim M. y Oswald, Benjamin P. y Robertson, Jeanne M. y Sarver, Brice A. J. y Schenk, John J. y Spear, Stephen F. y Harmon, Luke J.",
title = "Oportunidad ecológica y el origen de radiaciones adaptativas",
year = "2010",
journal = "Journal of Evolutionary Biology",
abstract = "La oportunidad ecológica—mediante la entrada en un nuevo entorno, el origen de una innovación clave o la extinción de antagonistas—se considera ampliamente como un vínculo entre la dinámica poblacional ecológica y la diversificación evolutiva. Los procesos a nivel poblacional que surgen de la oportunidad ecológica están bien documentados bajo el concepto de liberación ecológica. Sin embargo, hay poco consenso sobre cómo estos procesos promueven la diversificación fenotípica, la especiación rápida y la radiación adaptativa. Proponemos que la oportunidad ecológica podría promover la radiación adaptativa generando cambios específicos en los regímenes selectivos que actúan sobre las poblaciones naturales, tanto relajando la selección estabilizadora efectiva como creando condiciones que finalmente generan selección diversificadora. Evaluamos la evidencia teórica y empírica para estos efectos de la oportunidad ecológica y revisamos los enfoques filogenéticos emergentes que intentan detectar la firma de la oportunidad ecológica a través del tiempo geológico. Finalmente, evaluamos la evidencia de los efectos evolutivos de la oportunidad ecológica en la diversificación de los lagartos Anolis del Caribe. Algunos de los procesos que podrían vincular la oportunidad ecológica con la radiación adaptativa están bien documentados, pero otros siguen sin estar respaldados. Sugerimos que se requiere más estudio para caracterizar la forma de selección natural que actúa sobre las poblaciones naturales y para describir mejor la relación entre la oportunidad ecológica y las tasas de especiación.",
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openalex = "W1566874056",
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}
61. McDonald, Daniel y Price, Morgan N. y Goodrich, Julia K. y Nawrocki, Eric P. y DeSantis, Todd Z. y Probst, Alexander J. y Andersen, Gary L. y Knight, Rob y Hugenholtz, Philip, 2011, Una taxonomía mejorada de Greengenes con rangos explícitos para análisis ecológicos y evolutivos de bacterias y arqueas: The ISME Journal.
Resumen
Las filogenias de referencia son cruciales para proporcionar un marco taxonómico para la interpretación de encuestas de genes marcadores y metagenómicas, que continúan revelando especies novedosas a una tasa notable. Greengenes es una base de datos de genes 16S rRNA de longitud completa dedicada que proporciona a los usuarios una taxonomía curada basada en la inferencia de árboles de novo. Desarrollamos un enfoque de 'taxonomía a árbol' para transferir nombres de grupos desde una taxonomía existente a una topología de árbol, y lo utilizamos para aplicar las taxonomías de Greengenes, el National Center for Biotechnology Information (NCBI) y cyanoDB (solo Cianobacterias) a un árbol de novo que comprende 408.315 secuencias. También incorporamos información de rango explícita proporcionada por la taxonomía del NCBI para los nombres de grupos (mediante el prefijado de designaciones de rango) para una mejor orientación del usuario y consistencia en la clasificación. La taxonomía resultante mejorada mejoró la clasificación del 75% de las secuencias en uno o más rangos en comparación con la taxonomía original del NCBI, con las mejoras más pronunciadas ocurriendo en secuencias ambientales subclasificadas. También evaluamos los filos candidatos (divisiones) actualmente definidos por el NCBI y presentamos recomendaciones para la consolidación de 34 grupos con nombres redundantes. Todos los resultados intermedios del pipeline, que incluye inferencia de árbol, jackknifing y transferencia de una taxonomía donante a un árbol receptor (tax2tree), están disponibles para su descarga. La taxonomía mejorada de Greengenes debería proporcionar una infraestructura importante para una amplia gama de proyectos de megasecuenciación que estudien ecosistemas en escalas que van desde nuestros propios cuerpos (el Proyecto del Microbioma Humano) hasta todo el planeta (el Proyecto del Microbioma de la Tierra). La implementación del software puede obtenerse de http://sourceforge.net/projects/tax2tree/.
BibTeX
@article{doi101038ismej2011139,
author = "McDonald, Daniel y Price, Morgan N. y Goodrich, Julia K. y Nawrocki, Eric P. y DeSantis, Todd Z. y Probst, Alexander J. y Andersen, Gary L. y Knight, Rob y Hugenholtz, Philip",
title = "Una taxonomía mejorada de Greengenes con rangos explícitos para análisis ecológicos y evolutivos de bacterias y arqueas",
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journal = "The ISME Journal",
abstract = "Las filogenias de referencia son cruciales para proporcionar un marco taxonómico para la interpretación de encuestas de genes marcadores y metagenómicas, que continúan revelando especies novedosas a una tasa notable. Greengenes es una base de datos de genes 16S rRNA de longitud completa dedicada que proporciona a los usuarios una taxonomía curada basada en la inferencia de árboles de novo. Desarrollamos un enfoque de 'taxonomía a árbol' para transferir nombres de grupos desde una taxonomía existente a una topología de árbol, y lo utilizamos para aplicar las taxonomías de Greengenes, el National Center for Biotechnology Information (NCBI) y cyanoDB (solo Cianobacterias) a un árbol de novo que comprende 408.315 secuencias. También incorporamos información de rango explícita proporcionada por la taxonomía del NCBI para los nombres de grupos (mediante el prefijado de designaciones de rango) para una mejor orientación del usuario y consistencia en la clasificación. La taxonomía resultante mejorada mejoró la clasificación del 75% de las secuencias en uno o más rangos en comparación con la taxonomía original del NCBI, con las mejoras más pronunciadas ocurriendo en secuencias ambientales subclasificadas. También evaluamos los filos candidatos (divisiones) actualmente definidos por el NCBI y presentamos recomendaciones para la consolidación de 34 grupos con nombres redundantes. Todos los resultados intermedios del pipeline, que incluye inferencia de árbol, jackknifing y transferencia de una taxonomía donante a un árbol receptor (tax2tree), están disponibles para su descarga. La taxonomía mejorada de Greengenes debería proporcionar una infraestructura importante para una amplia gama de proyectos de megasecuenciación que estudien ecosistemas en escalas que van desde nuestros propios cuerpos (el Proyecto del Microbioma Humano) hasta todo el planeta (el Proyecto del Microbioma de la Tierra). La implementación del software puede obtenerse de http://sourceforge.net/projects/tax2tree/.",
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doi = "10.1038/ismej.2011.139",
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}
62. Broennimann, Olivier y Fitzpatrick, Matthew C. y Pearman, Peter B. y Petitpierre, Blaise y Pellissier, Loïc y Yoccoz, Nigel G. y Thuiller, Wilfried y Fortin, Marie‐Josée y Randin, Christophe F. y Zimmermann, Niklaus E. y Graham, Catherine H. y Guisan, Antoine, 2011, Medición de la superposición de nichos ecológicos a partir de datos de ocurrencia y ambientales espaciales: Global Ecology and Biogeography.
DOI: 10.1111/j.1466-8238.2011.00698.x
Resumen
RESUMEN Objetivo Las preocupaciones sobre cómo el cambio global influirá en las distribuciones de las especies, junto con el mayor énfasis en comprender la dinámica de los nichos en contextos evolutivos y comunitarios, destacan la creciente necesidad de métodos robustos para cuantificar las diferencias de nicho entre o dentro de taxones. Proponemos un marco estadístico para describir y comparar nichos ambientales a partir de datos de ocurrencia y ambientales espaciales. Ubicación Europa, América del Norte y América del Sur. Métodos El marco aplica suavizadores de kernel a las densidades de ocurrencia de especies en un espacio ambiental en cuadrícula para calcular métricas de superposición de nicho y probar hipótesis sobre el conservadurismo del nicho. Utilizamos este marco y especies simuladas con distribuciones predefinidas y cantidades de superposición de nicho para evaluar varias técnicas de ordenación y modelado de distribución de especies para cuantificar la superposición de nicho. Ilustramos el enfoque con datos sobre dos especies invasoras bien estudiadas. Resultados Mostramos que la superposición de nicho puede detectarse con precisión con el marco cuando se conocen las variables que impulsan las distribuciones. El método es robusto ante sesgos conocidos y previamente no documentados relacionados con la dependencia de las ocurrencias de especies en la frecuencia de las condiciones ambientales que ocurren a través del espacio geográfico. El uso de un suavizador de kernel hace que el proceso de pasar del espacio geográfico al espacio ambiental multivariante sea independiente tanto del esfuerzo de muestreo como de la elección arbitraria de la resolución en el espacio ambiental. Sin embargo, el uso de técnicas de ordenación y modelado de distribución de especies para seleccionar, combinar y ponderar las variables sobre las que se calcula la superposición de nicho proporciona resultados contrastantes. Conclusiones principales El marco satisface la creciente necesidad de métodos robustos para cuantificar las diferencias de nicho. Es apropiado para estudiar las diferencias de nicho entre especies, subespecies o linajes intraespecíficos que difieren en sus distribuciones geográficas. Alternativamente, puede utilizarse para medir el grado en que el nicho ambiental de una especie o linaje intraespecífico ha cambiado con el tiempo.
BibTeX
@article{doi101111j14668238201100698x,
author = "Broennimann, Olivier y Fitzpatrick, Matthew C. y Pearman, Peter B. y Petitpierre, Blaise y Pellissier, Loïc y Yoccoz, Nigel G. y Thuiller, Wilfried y Fortin, Marie‐Josée y Randin, Christophe F. y Zimmermann, Niklaus E. y Graham, Catherine H. y Guisan, Antoine",
title = "Medición de la superposición de nichos ecológicos a partir de datos de ocurrencia y ambientales espaciales",
year = "2011",
journal = "Global Ecology and Biogeography",
abstract = "RESUMEN Objetivo Las preocupaciones sobre cómo el cambio global influirá en las distribuciones de las especies, junto con el mayor énfasis en comprender la dinámica de los nichos en contextos evolutivos y comunitarios, destacan la creciente necesidad de métodos robustos para cuantificar las diferencias de nicho entre o dentro de taxones. Proponemos un marco estadístico para describir y comparar nichos ambientales a partir de datos de ocurrencia y ambientales espaciales. Ubicación Europa, América del Norte y América del Sur. Métodos El marco aplica suavizadores de kernel a las densidades de ocurrencia de especies en un espacio ambiental en cuadrícula para calcular métricas de superposición de nicho y probar hipótesis sobre el conservadurismo del nicho. Utilizamos este marco y especies simuladas con distribuciones predefinidas y cantidades de superposición de nicho para evaluar varias técnicas de ordenación y modelado de distribución de especies para cuantificar la superposición de nicho. Ilustramos el enfoque con datos sobre dos especies invasoras bien estudiadas. Resultados Mostramos que la superposición de nicho puede detectarse con precisión con el marco cuando se conocen las variables que impulsan las distribuciones. El método es robusto ante sesgos conocidos y previamente no documentados relacionados con la dependencia de las ocurrencias de especies en la frecuencia de las condiciones ambientales que ocurren a través del espacio geográfico. El uso de un suavizador de kernel hace que el proceso de pasar del espacio geográfico al espacio ambiental multivariante sea independiente tanto del esfuerzo de muestreo como de la elección arbitraria de la resolución en el espacio ambiental. Sin embargo, el uso de técnicas de ordenación y modelado de distribución de especies para seleccionar, combinar y ponderar las variables sobre las que se calcula la superposición de nicho proporciona resultados contrastantes. Conclusiones principales El marco satisface la creciente necesidad de métodos robustos para cuantificar las diferencias de nicho. Es apropiado para estudiar las diferencias de nicho entre especies, subespecies o linajes intraespecíficos que difieren en sus distribuciones geográficas. Alternativamente, puede utilizarse para medir el grado en que el nicho ambiental de una especie o linaje intraespecífico ha cambiado con el tiempo.",
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63. Stephens, Philip A. y Pettorelli, Nathalie y Barlow, Jos y Whittingham, Mark J. y Cadotte, Marc W., 2014, ¿Gestión por proxy? El uso de índices en la ecología aplicada: Journal of Applied Ecology.
Resumen
La revista Journal of Applied Ecology fomenta contribuciones que puedan influir en la gestión ambiental, la política o ambas, con evidencia basada en la ciencia más robusta posible. La gestión de recursos naturales suele ser controvertida, y cualquier debilidad percibida en la ciencia subyacente es fácilmente explotada por grupos de interés para socavar el esfuerzo más amplio (véase, por ejemplo, las experiencias del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático, Ravindranath 2010). Por lo tanto, la robustez de la ciencia diseñada para fundamentar la gestión y la política es particularmente importante. Desafortunadamente, obtener resultados robustos y sin ambigüedades es difícil en ecología. En particular, las vías causales en ecología rara vez son lineales, sino que forman parte de una «gran red de causa y efecto» de la cual, típicamente, solo podemos estudiar una pequeña parte (Peters 1991; p. 134). Las escalas espaciales y temporales significativas para los procesos ecológicos a menudo desafían los experimentos, las manipulaciones controladas y la replicación adecuada; la mayoría de la ciencia ecológica moderna depende de datos observacionales y la correlación es mucho más fácil de demostrar que la causalidad (cf. Sugihara et al. 2012). El experimento formal es claramente imposible en el contexto de muchas de las preguntas más urgentes de relevancia social, como las relacionadas con los impactos del cambio climático, la intensificación agrícola a gran escala y la pérdida de hábitat. Los marcos conceptuales que informan nuestra comprensión de estos procesos a menudo dependen de entidades que pueden ser difíciles de medir directamente y, por lo tanto, los ecólogos a menudo dependen de sustitutos o proxies para esas entidades. En la gestión de recursos naturales, por ejemplo, los proxies comunes incluyen medidas que se asumen que capturan el estado de conservación de las especies, así como medidas que se asumen que proporcionan información sobre la distribución, estructura, funcionamiento y prestación de servicios de los ecosistemas (Mace et al. 2008; Ayanu et al. 2012; Pettorelli et al. 2014). Varios estudios ya han señalado problemas y trampas relacionadas con el uso de proxies en ecología y evolución (véase, por ejemplo, Nieberding & Olivieri 2007; Sekar 2012; Best & Stachowicz 2013), pero se ha prestado menos atención a los impactos de los proxies en la robustez de las recomendaciones de gestión en una gama de escalas (pero véase Eigenbrod et al. 2010). Esto a pesar del hecho de que los proxies son una parte vital del kit de herramientas de un ecólogo aplicado y se utilizan frecuentemente para vincular la ciencia con la gestión y la política (Turnhout, Hisschemöller & Eijsackers 2007). Aquí, discutimos el papel de los proxies en la ecología aplicada y la gestión examinando tres ejemplos recientes de problemas problemáticos: proxies para la abundancia de poblaciones animales; proxies para la calidad del hábitat; y proxies para las funciones del ecosistema y la prestación de servicios ecosistémicos. Aunque esta lista está lejos de ser exhaustiva, son problemas que vemos frecuentemente como editores de revistas. Proporcionan un punto de partida útil para discutir posibles direcciones para mejorar nuestro uso de proxies en la gestión de recursos naturales. El tamaño de la población es un requisito clave para apoyar la toma de decisiones locales en la gestión basada en especies y también se utiliza para informar varias políticas y regulaciones nacionales e internacionales. Por ejemplo, el tamaño de la población y la tasa a la que cambia son fundamentales para las decisiones de inclusión y exclusión de especies bajo la Ley de Especies en Peligro de Extinción (Comité del Senado de EE. UU. sobre Medio Ambiente y Obras Públicas 1973) y para la Lista Roja de la UICN (Mace et al. 2008); estas decisiones tienen implicaciones en cascada para el comercio internacional de organismos (CITES 1973). El uso de índices como proxies para la abundancia de poblaciones es quizás uno de los ámbitos de controversia más ampliamente reconocidos en la ecología aplicada. En vastas áreas geográficas, las abundancias relativas de muchas poblaciones de vida silvestre de importancia cultural o económica se evalúan utilizando encuestas que producen índices, en lugar de estimaciones, de abundancia (Schwarz & Seber 1999). Estos incluyen, por ejemplo, conteos de huellas utilizados para monitorear la abundancia de muchas especies de mamíferos, tasas de captura con cámaras utilizadas para indexar la abundancia de especies elusivas o de baja densidad, trampas de caída para evaluar poblaciones de invertebrados y la caza de capturas utilizadas como índice de la abundancia de muchas aves de caza y mamíferos. Todos estos métodos proxy han sido el foco de una preocupación considerable (McDonald & Harris 1999; Jennelle, Runge & MacKenzie 2002; Pollock et al. 2002; Webbon, Baker & Harris 2004; Keane, Jones & Milner-Gulland 2011; Saska et al. 2013). La crítica central se relaciona con la generalmente no verificada suposición de que la relación entre el índice y la abundancia verdadera es directa y constante (Pollock et al. 2002). Un problema básico que subyace a esta crítica es que todos estos métodos dependen de encuentros (entre observadores, cámaras, trampas o cazadores y huellas, animales o presa), los cuales, a su vez, dependen de los niveles de actividad de los individuos de las poblaciones de interés, la detectabilidad de sus señales y la extensión de los esfuerzos para localizarlos. Estos factores no se espera que sean estáticos ni en el espacio ni en el tiempo (Pollock et al. 2002) y podrían verse afectados por cambios de comportamiento a lo largo de gradientes ecológicos de interés de gestión (como la intensificación agrícola). A pesar de estas críticas, los índices de abundancia siguen en uso generalizado por una combinación de razones. Primero, la recolección de índices tiende a ser un enfoque de menor costo que determinar estimaciones absolutas de abundancia (Jones 2011). Segundo, como observó Caughley (1977), «las estimaciones absolutas de densidad [a menudo] son lujos innecesarios», y prácticas de gestión como la cosecha por umbrales o estudios de la utilización relativa del hábitat no dependen de estimaciones de abundancia absoluta. Tercero, en algunas situaciones, la evidencia sugiere que los índices pueden proporcionar un proxy razonable para la abundancia. Un ejemplo aplicado reciente se relaciona con un problema crítico en la gestión de vida silvestre en Australia. Específicamente, el grado en que los conteos de huellas reflejan la abundancia verdadera es una preocupación clave sobre los estudios de los impactos ecológicos del dingo Canis lupus dingo (Hayward & Marlow 2014). En la defención de esos estudios, Nimmo et al. (2015) citan trabajos que muestran que los conteos de huellas estaban linealmente relacionados con las abundancias reales de varios carnívoros en un número de estudios específicos. Además, señalan que, para especies elusivas, los índices basados en señales de campo abundantes podrían estar asociados con una menor incertidumbre que las estimaciones de población basadas en avistamientos directos esporádicos pero infrecuentes (Nimmo et al. 2015). En resumen, los sustitutos para la abundancia de población son ampliamente utilizados y a menudo criticados. Podrían ser adecuados en algunas situaciones, pero eso dependerá usualmente de la pregunta de gestión específica que se esté abordando. Más a menudo, los índices de abundancia son vulnerables a la crítica y requerirán una calibración cuidadosa. Identificar sitios potenciales adecuados para la translocación de especies, o sitios en los que deberíamos priorizar los esfuerzos de restauración, son actividades de gestión importantes a nivel mundial. El monitoreo del hábitat también es fuertemente recomendado por convenciones internacionales: la Convención sobre la conservación de las especies migratorias (CMS), por ejemplo, establece explícitamente que «las partes que son estados de distribución de una especie migratoria deben esforzarse por conservar y, cuando sea factible y apropiado, restaurar aquellos hábitats de la especie que son importantes para eliminar a la especie del peligro de extinción» (www.cms.int). El hábitat se define usualmente como los recursos y condiciones presentes en un área que producen la ocupación –incluyendo la supervivencia y la reproducción– por un organismo dado (Morrison, Marcot & Mannan 1992). La extensión espacial y la resolución a la que se define el hábitat tienden a ser una función de varias variables, como el número de individuos considerados, el tamaño corporal de la especie considerada y la resolución espacial a la que se exploran los patrones de selección de hábitat (esto mismo moldeado por la disponibilidad de datos ambientales y de ocurrencia de especies; Pettorelli 2013a,b). Dentro de este contexto, la calidad del hábitat a veces se percibe como alguna función de la aptitud o del crecimiento poblacional per cápita (Van Horne 1983; Johnson 2007), donde estos se espera que sean más altos en hábitats de alta calidad. El problema con esta definición de calidad del hábitat es que medir las contribuciones per cápita al crecimiento poblacional en un hábitat dado requiere un monitoreo intensivo, usualmente durante un período largo. Como resultado, los intentos de capturar la variación en el crecimiento poblacional per cápita a menudo utilizan información que es menos costosa y consume menos tiempo de obtener, como la abundancia, la supervivencia, la condición corporal o los niveles de corticosterona de la especie de interés (véase, por ejemplo, Van Horne 1983; Marra & Holberton 1998; Johnson 2007). También se ha asumido que la idoneidad del hábitat, usualmente determinada a partir de datos de ocurrencia o presencia/ausencia utilizando modelos de distribución de especies (SDMs), proporcionará una indicación útil de la calidad del hábitat (véase, por ejemplo, Larson et al. 2004; Martin et al. 2012). Trabajando con el ratón canguro gigante Dipodomys ingens, Bean et al. (2014) compararon estos diferentes sustitutos para la calidad del hábitat, utilizando SDMs generados en una gama de escalas. Encontraron que la idoneidad del hábitat de los SDMs se correlacionaba con la abundancia (especialmente cuando los SDMs se parametrizaron a una escala fina) pero no con la supervivencia o la condición corporal. La teoría de historia de vida es reconfortante en este sentido, proporcionando buenas razones por las cuales ni la supervivencia (Pilastro, Tavecchia & Marin 2003) ni la condición corporal (Houston & McNamara 1993) necesitan estar fuertemente relacionadas con la calidad del hábitat. Más preocupante, sin embargo, es que la ecología también proporciona razones para cuestionar la relación entre la abundancia poblacional y la calidad del hábitat, especialmente donde los procesos de comportamiento despótico pueden resultar en que grandes números de individuos sean excluidos de hábitats de alta calidad (y hacia hábitats marginales) (Van Horne 1983). Estas consideraciones ponen en duda una serie de sustitutos ampliamente utilizados para la calidad del hábitat. La calidad del hábitat está indudablemente relacionada con la disponibilidad de recursos, pero también con los niveles de depredación. Qué de estos predomina en determinar la calidad del hábitat para una población dada a menudo se describe utilizando la terminología de control «bottom-up» vs. «top-down» (por ejemplo, Hunter & Price 1992). La proporción de mortalidad atribuible a la depredación a veces se utiliza como sustituto para la extensión del control top-down (Sinclair, Mduma & Brashares 2003; Hopcraft, Olff & Sinclair 2010). Paradójicamente, sin embargo, la modelización del comportamiento de alimentación sensible al riesgo muestra que un aumento en la depredación puede resultar bien de una disminución en la disponibilidad de alimentos (McNamara & Houston 1987). Estos resultados parecen estar respaldados en sistemas empíricos (Sinclair & Arcese 1995), socavando el uso de la tasa de depredación como índice de control top-down y enfatizando la dificultad de separar estos procesos. En general, las consideraciones teóricas sugieren que los sustitutos para la calidad del hábitat y los procesos que la determinan a menudo serán defectuosos. Sin embargo, al igual que con los sustitutos para la abundancia, los sustitutos para la calidad del hábitat podrían ser adecuados para abordar preguntas de gestión en algunas escalas espaciales. El desafío sigue siendo identificar aquellas situaciones bajo las cuales los sustitutos son útiles y determinar enfoques alternativos donde no puedan ser utilizados. Con una agenda de políticas cada vez más enfocada en la provisión de servicios ecosistémicos (Perrings et al. 2010), comprender la ecología del funcionamiento del ecosistema y sus implicaciones para la entrega de servicios ecosistémicos nunca ha sido más importante. Puede ser extremadamente difícil medir la función o el servicio del ecosistema directamente, y a menudo se emplean sustitutos espaciales, como la biomasa aérea a pequeña escala en plantas (por ejemplo, Tilman et al. 2001). Quizás menos ampliamente apreciado, sin embargo, es el hecho de que ciertas funciones del ecosistema fácilmente medibles a veces se utilizan como sustitutos para funciones y servicios del ecosistema más difíciles de medir. Por ejemplo, la mayoría de los experimentos de biodiversidad–función del ecosistema miden la productividad y asumen que este parámetro se correlaciona con un conjunto más amplio de funciones y servicios del ecosistema. Sin embargo, trabajos recientes han mostrado que los ecosyLa productividad del tallo puede ser bastante divergente de funciones y servicios como el consumo de metano, el control de plagas y la polinización (Werling et al. 2014). Actualmente, hay disponibles para los ecólogos y los gestores una amplia gama de enfoques para medir las funciones y/o los servicios de los ecosistemas. Los intentos a gran escala de evaluar la productividad de los ecosistemas podrían basarse en sustitutos como variables climáticas y estructurales que se correlacionan con la productividad (Ruiz-Benito et al. 2014), o índices de vegetación derivados de información de teledetección (Pettorelli 2013b). Identificar qué enfoques metodológicos y sustitutos es probable que apoyen una toma de decisiones robusta en un contexto dado es un desafío particular. La Directiva Marco del Agua de la Unión Europea (DMA), por ejemplo, utiliza una puntuación de estado ecológico para hábitats acuáticos para representar la cantidad de servicios del ecosistema proporcionados. Una evaluación reciente del uso del estado ecológico en la DMA encontró que el estado se correlaciona con algunos servicios del ecosistema y la diversidad taxonómica (Tolonen et al. 2014), lo que sugiere que este sustituto es útil para evaluar rápidamente la entrega general de servicios (aunque se requiere precaución al considerar servicios individuales o pocos). Por el contrario, análisis recientes han demostrado que el tipo de cubierta terrestre (por ejemplo, Ayanu et al. 2012) es un mal sustituto para el servicio del ecosistema, con potencial para engañar las estrategias de gestión (Eigenbrod et al. 2010). Los sustitutos basados en especies para evaluar la función del ecosistema y la entrega de servicios también han sido ampliamente debatidos. Dos décadas de investigación ahora se han dedicado a probar las hipótesis de que una mayor diversidad de especies conduce a una mayor función del ecosistema y entrega de servicios, con la intención de establecer la riqueza de especies como un sustituto para estos atributos del ecosistema (Balvanera et al. 2006; Cardinale et al. 2006). Los resultados hasta ahora, sin embargo, parecen indicar que la diversidad funcional (Petchey & Gaston 2006; Mouchet et al. 2010; Cadotte, Carscadden & Mirotchnick 2011), en lugar de la riqueza de especies en sí misma, afecta directamente la función del ecosistema y la entrega de servicios del ecosistema (Tilman et al. 2001; Cadotte, Carscadden & Mirotchnick 2011; Woodcock et al. 2014). La pérdida de especies puede ser funcionalmente aleatoria, con el resultado de que ciertos escenarios de extinción pueden tener efectos mínimos en la diversidad funcional (Sasaki et al. 2014), haciendo que la pérdida de especies sea un indicador poco fiable de la pérdida de función del ecosistema. Curiosamente, tanto la diversidad funcional como la filogenética han demostrado explicar la variación en la función del ecosistema (Flynn et al. 2011; Cadotte 2013). Sin embargo, hay casos en los que la diversidad filogenética y funcional pueden no estar fuertemente correlacionadas y mostrar respuestas diferentes a la perturbación o la gestión (Cadotte, Albert & Walker 2013; Bässler et al. 2014). Claramente, se requiere más trabajo para entender cuán bien estas facetas de la diversidad corresponden a las diferencias ecológicas importantes que influyen en las funciones del ecosistema que pueden atraer intervenciones de gestión. En general, la validez de diferentes sustitutos para la función del ecosistema y la provisión de servicios ha sido el foco de mucha investigación, pero pocos sustitutos han demostrado funcionar bien en una amplia gama de escenarios. Los sustitutos deben usarse con precaución en situaciones en las que se ha demostrado que funcionan, o someterse a una validación adicional más allá de esas circunstancias. Los ejemplos anteriores resaltan los desafíos de extraer inferencias de gestión robustas y relevantes de la ciencia ecológica, proporcionando conocimientos sobre el uso apropiado de sustitutos y formas de avanzar. Aquí, sugerimos tres consideraciones esenciales al usar y/o desarrollar sustitutos. Al igual que en gran parte de la ecología, la relevancia de los sustitutos a menudo depende de la escala de la investigación. Como se ilustra por Bean et al. (2014), la resolución espacial y la extensión espacial son entidades correlacionadas en la mayoría de las evaluaciones de calidad de hábitat. Sorprendentemente, las evaluaciones centradas en áreas más pequeñas o que utilizan datos ambientales recopilados a mayor resolución espacial son capaces de detectar una mayor variabilidad en la calidad aparente que los estudios a gran escala más gruesos. La extensión y la resolución son, por lo tanto, parámetros importantes que moldean directamente la utilidad de las evaluaciones de calidad de hábitat: los modelos a gran escala son más probables para ser adecuados para identificar áreas protegidas potenciales, mientras que los modelos de escala más fina serán necesarios para informar estrategias de gestión local como la restauración de hábitats. La escala espacial también es probable que sea fundamental para los debates sobre la utilidad de la disponibilidad de presas como indicador de la calidad del hábitat para los depredadores. El trabajo reciente sobre los efectos subletales de la depredación y el 'paisaje del miedo' muestra que las presas a menudo serán más abundantes en áreas en las que son relativamente inaccesibles para los depredadores y, por lo tanto, que la correlación entre la abundancia de presas y la disponibilidad de presas puede ser baja (Laundré 2010). Esto sugiere que, a una escala fina, la disponibilidad de presas podría ser un mal sustituto para la calidad del hábitat – pero, a una escala de paisaje, los depredadores aún preferirán áreas con presas abundantes. Por lo tanto, la escala espacial en la que se formula una pregunta tiene un fuerte impacto en la relevancia de un sustituto dado. La escala temporal también podría moldear la relevancia de un sustituto. Debido a la variación en la actividad entre años, los sustitutos para la densidad de población basados en tasas de avistamiento o abundancia de huellas podrían ser indicadores pobres de cambios interanuales en el tamaño de la población. Sin embargo, a menos que la actividad o la detectabilidad muestren tendencias deterministas a largo plazo, tales índices serán útiles para identificar la existencia de tendencias en la abundancia en marcos de tiempo más largos. Incluso en marcos de tiempo cortos, los índices podrían ser útiles, siempre que la variación en la detectabilidad y la actividad sea independiente de la abundancia y de magnitud sustancialmente menor que la variación en el tamaño de la población que los investigadores desean o no que sea el foco del trabajo en estos sustitutos. estudios y que entre la espacial y la resolución de temporal Mientras que el uso reciente de modelos de ocupación y detectabilidad fomenta temporal esto puede a de comprensión importante espacial de especies que, en muchos puede ser más importante desde una conservación et al. 2014). en un dado proxy está directamente relacionado con la cantidad de evidencia su Proxies para ser a local así es a menudo un requisito de varios proxies para la abundancia poblacional ha sido el foco de Como Nimmo et al. (2015) un rango de evidencia para apoyar el uso de la abundancia de rastros como un proxy útil para la abundancia de a grande esto no que la abundancia de rastros será un proxy útil en todo el trabajo se ha centrado en índices de abundancia y por factores que determinan cómo la relación entre el índice y la abundancia a través del tiempo y Por ejemplo, et al. datos de de en el para identificar factores que En esto ellos fueron para tiempo de cuando índice a absoluto Saska et al. evaluaron el de en la actividad de para controlar la actividad cuando trampas de caída a abundancia relativa. para actividad o también puede de índices de abundancia entre especies, esos índices se basan en conteos de rastros o tasas de captura et al. 2008; et al. también están disponibles para de cuando usando índices de densidad poblacional basados en abundancia. Específicamente, & enfoques para de desde tanto observacional y tanto de los cuales pueden socavar el uso de conteos como proxies para abundancia. evaluando la validez de varios proxies de calidad de hábitat también son (véase, por ejemplo, Johnson 2007; Pettorelli 2013b). para proxies de calidad de hábitat derivados de modelado de idoneidad de hábitat pueden encontrarse en trabajo que a la calidad de Esto usado por et al. para evaluar el de que modelado de idoneidad de hábitat puede áreas que estos modelos producen proxies útiles para calidad de hábitat que es a la Uno a esto es que modelado de idoneidad de hábitat basado en o datos de presencia/ausencia no puede entre y hábitats. et al. medidas de en idoneidad de hábitat sin embargo, esas medidas a menudo serán proxies para Como proxies para función de ecosistema y provisión de servicios también han sido sometidos a pero con varios proxies han servicio de ecosistema en particular, una amplia gama de procesos Así, una validación adicional es probable que sea requerida para mostrar que proxies bien a través de Uno de los fundamentales para proxies desde la escala espacial y temporal de la mayoría de ecológica Sin embargo, y investigación puede a y proxies y también podría nuestro en ellos. El por ejemplo, es una gran escala que tendrá información sobre distribución con El es a durante décadas en un de sitios y tiene el potencial de proporcionar directo del vínculo entre y ecosistema a nuestra comprensión de esto también ecológica con un de sitios a través de los están en escalas. El para incluirá monitoreo animal en una investigación de la Esto será monitoreo remoto de el y de grandes números de individuos de especies mucho más pequeñas que pueden ser en muchos esto será directo de uso de hábitat y el de hábitat en una escala más allá actualmente nuestra comprensión de la validez de proxies para calidad de hábitat. Ecológicos aplicados deben a el que gestión de recursos naturales y política ambiental el posible subyacente la menor de trabajo de monitoreo, enfoques robustos a política y gestión a menudo requieren monitoreo, a clave ecológica en una escala que la necesidad de proxies. Como Martin de el ha que es para que que proporcionará vasto para de en – pero aún estamos sobre el uno donde ya que no será sobre para monitoreo que arrojen insights en los procesos ecológicos clave apoyando en insights podrían nuestra comprensión de sistemas ecológicos y, el de y a con
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@article{doi1011111365266412383,
author = "Stephens, Philip A. and Pettorelli, Nathalie and Barlow, Jos and Whittingham, Mark J. and Cadotte, Marc W.",
title = "Management by proxy? The use of indices in applied ecology",
year = "2014",
journal = "Journal of Applied Ecology",
abstract = "Journal of Applied Ecology encourages contributions that can influence environmental management, policy or both, with evidence based on the most robust science possible. Natural resource management is often contentious, and any perceived weaknesses in the underpinning science are easily exploited by interest groups to undermine the wider endeavour (see, e.g. the experiences of the Intergovernmental Panel on Climate Change, Ravindranath 2010). Thus, the robustness of science designed to underpin management and policy is particularly important. Unfortunately, robust and unambiguous results are difficult to obtain in ecology. In particular, causal pathways in ecology are seldom linear, but are part of a ‘vast web of cause and effect’ of which, typically, we can study only a small part (Peters 1991; p. 134). Meaningful spatial and temporal scales for ecological processes often defy experiments, controlled manipulations and adequate replication; most modern ecological science is reliant on observational data and correlation is far easier to demonstrate than causation (cf. Sugihara et al. 2012). Formal experimentation is clearly impossible in the context of many of the most pressing questions of societal relevance, such as those regarding the impacts of climate change, large-scale agricultural intensification and habitat loss. The conceptual frameworks that inform our understanding of these processes often rely on entities that can be hard to measure directly and, thus, ecologists often depend on proxies or surrogates for those entities. In natural resource management, for example, common proxies include measures assumed to capture the conservation status of species, as well as measures assumed to provide information on ecosystems’ distribution, structure, functioning and service delivery (Mace et al. 2008; Ayanu et al. 2012; Pettorelli et al. 2014). Several studies have already pointed out issues and pitfalls related to the use of proxies in ecology and evolution (see, e.g. Nieberding \& Olivieri 2007; Sekar 2012; Best \& Stachowicz 2013) but less consideration has been given to the impacts of proxies on the robustness of management recommendations at a range of scales (but see Eigenbrod et al. 2010). This is despite the fact that proxies are a vital part of an applied ecologist's toolkit and are frequently used to link science with management and policy (Turnhout, Hisschemöller \& Eijsackers 2007). Here, we discuss the role of proxies in applied ecology and management by examining three recent examples of problematic issues: proxies for the abundance of animal populations; proxies for habitat quality; and proxies for ecosystem functions and ecosystem services delivery. While this list is far from exhaustive, these are issues we frequently see as journal editors. They provide a useful starting point to discuss possible directions to improve our use of proxies in natural resource management. Population size is a key requirement for supporting local decision-making in species-based management and is also used to inform several national and international policies and regulations. For example, population size and the rate at which it changes are fundamental to species listing and delisting decisions under the Endangered Species Act (U.S. Senate Committee on Environment \& Public Works 1973) and for the IUCN Red List (Mace et al. 2008); these decisions have knock-on implications for the international trade of organisms (CITES 1973). The use of indices as proxies for population abundance is perhaps one of the most widely recognized areas of contention in applied ecology. Across vast geographic areas, the relative abundances of many wildlife populations of cultural or economic importance are assessed using surveys that yield indices, rather than estimates, of abundance (Schwarz \& Seber 1999). These include, for example, track counts used to monitor the abundance of many mammal species, camera trapping rates used to index the abundance of elusive or low-density species, pitfall traps to assess invertebrate populations, and hunting offtake used as an index of the abundance of many game birds and mammals. These proxy methods have all been the focus of considerable concern (McDonald \& Harris 1999; Jennelle, Runge \& MacKenzie 2002; Pollock et al. 2002; Webbon, Baker \& Harris 2004; Keane, Jones \& Milner-Gulland 2011; Saska et al. 2013). The central criticism relates to the generally unverified assumption that the relationship between the index and the true abundance is direct and constant (Pollock et al. 2002). One basic issue underpinning this criticism is that all of these methods depend on encounters (between observers, cameras, traps or hunters and tracks, animals or quarry) which, in turn, depend on the levels of activity of individuals of the focal populations, the detectability of their signs and the extent of efforts to locate them. These factors are not expected to be static in either space or time (Pollock et al. 2002) and could be affected by behavioural changes along ecological gradients of management interest (such as agricultural intensification). In spite of these criticisms, indices of abundance remain in widespread use for a combination of reasons. First, collecting indices tends to be a lower-cost approach than determining absolute estimates of abundance (Jones 2011). Second, as Caughley (1977) observed, ‘absolute estimates of density [are often] unnecessary luxuries’, and management practices such as threshold harvesting or studies of relative habitat utilization are not reliant on estimates of absolute abundance. Third, in some situations, evidence suggests that indices can provide a reasonable proxy for abundance. A recent applied example relates to a critical issue in Australian wildlife management. Specifically, the extent to which track counts reflect true abundance is a key concern about studies of the ecological impacts of the dingo Canis lupus dingo (Hayward \& Marlow 2014). In defence of those studies, Nimmo et al. (2015) cite work showing that track counts were linearly related to the true abundances of various carnivores in a number of specific studies. Moreover, they point out that, for elusive species, indices based on abundant field signs might well be associated with lower uncertainty than population estimates based on sporadic but infrequent direct sightings (Nimmo et al. 2015). In summary, proxies for population abundance are widely used and often criticized. They might be adequate in some situations but that will usually depend on the specific management question being addressed. More often, indices of abundance are vulnerable to criticism and will require careful calibration. Identifying potential sites suitable for species translocations, or sites at which we should prioritize restoration efforts, are important management activities world-wide. Habitat monitoring is also strongly encouraged by international conventions: the Convention on the conservation of migratory species (CMS), for example, explicitly states that ‘parties that are range states of a migratory species shall endeavour to conserve and, where feasible and appropriate, restore those habitats of the species which are of importance in removing the species from danger of extinction’ (www.cms.int). Habitat is usually defined as the resources and conditions present in an area that produce occupancy – including survival and reproduction – by a given organism (Morrison, Marcot \& Mannan 1992). The spatial extent and resolution at which habitat is defined tends to be a function of several variables, such as the number of individuals considered, the body size of the species considered, and the spatial resolution at which habitat selection patterns are explored (itself shaped by the availability of environmental and species occurrence data; Pettorelli 2013a,b). Within this context, habitat quality is sometimes perceived as some function of fitness or per-capita population growth (Van Horne 1983; Johnson 2007), where these are expected to be higher in high-quality habitats. The problem with this definition of habitat quality is that measuring per-capita contributions to population growth in a given habitat requires intensive monitoring, usually over a long period. As a result, attempts to capture variation in per-capita population growth often use information that is less costly and time consuming to obtain, such as abundance, survival, body condition or corticosterone levels of the focal species (see, e.g. Van Horne 1983; Marra \& Holberton 1998; Johnson 2007). It has also been assumed that habitat suitability, usually determined from occurrence or presence/absence data using species distribution models (SDMs), will provide a useful indication of habitat quality (see, e.g. Larson et al. 2004; Martin et al. 2012). Working with the giant kangaroo rat Dipodomys ingens, Bean et al. (2014) compared these different proxies for habitat quality, using SDMs generated at a range of scales. They found that habitat suitability from SDMs correlated with abundance (especially when SDMs were parameterized at a fine scale) but not with survival or body condition. Life-history theory is reassuring in this regard, providing good reasons why neither survival (Pilastro, Tavecchia \& Marin 2003) nor body condition (Houston \& McNamara 1993) need be strongly related to habitat quality. More troubling, however, is that ecology also provides reasons to question the relationship between population abundance and habitat quality, especially where despotic behavioural processes can result in large numbers of individuals being excluded from high-quality (and into marginal) habitats (Van Horne 1983). These considerations call into question a number of widely used proxies for habitat quality. Habitat quality is unquestionably related to the availability of resources, but also to levels of predation. Which of these predominates in determining the quality of habitat for a given population is often described using the terminology of ‘bottom-up’ vs. ‘top-down’ control (e.g. Hunter \& Price 1992). The proportion of mortality attributable to predation is sometimes used as a proxy for the extent of top-down control (Sinclair, Mduma \& Brashares 2003; Hopcraft, Olff \& Sinclair 2010). Paradoxically, however, behavioural modelling of risk-sensitive foraging shows that an increase in predation may well result from a decline in food availability (McNamara \& Houston 1987). These results appear to be borne out in empirical systems (Sinclair \& Arcese 1995), undermining the use of predation rate as an index of top-down control and emphasizing the difficulty of teasing apart these processes. Overall, theoretical considerations suggest that proxies for habitat quality and the processes that determine it will often be flawed. As with proxies for abundance, however, proxies for habitat quality might be suitable for addressing management questions at some spatial scales. The challenge remains to identify those situations under which proxies are useful and to determine alternative approaches where they cannot be used. With a policy agenda increasingly focused on ecosystem service provision (Perrings et al. 2010), understanding the ecology of ecosystem functioning and its implications for the delivery of ecosystem services has never been more important. It can be extremely difficult to measure ecosystem function or service directly, and spatial proxies, such as small-scale above-ground biomass in plants, are often employed (e.g. Tilman et al. 2001). Perhaps less widely appreciated, however, is the fact that certain easily measured ecosystem functions are sometimes used as proxies for more difficult to measure ecosystem functions and services. For example, most biodiversity–ecosystem function experiments measure productivity and assume that this parameter correlates with a broader suite of ecosystem functions and services. Yet recent work has shown that ecosystem productivity can be quite divergent from functions and services such as methane consumption, pest control and pollination (Werling et al. 2014). A vast array of approaches to measure ecosystem functions and/or ecosystem services is currently available to ecologists and managers. Large-scale attempts to assess ecosystem productivity might rely on proxies such as climatic and structural variables that correlate with productivity (Ruiz-Benito et al. 2014), or vegetation indices derived from remote sensing information (Pettorelli 2013b). Identifying which methodological approaches and proxies are likely to support robust decision-making in a given context is a particular challenge. The European Union's Water Framework Directive (WFD), for example, uses an ecological status score for aquatic habitats to represent the amount of ecosystem service provisioned. One recent assessment of the WFD's use of ecological status found that status correlates with some ecosystem services and taxonomic diversity (Tolonen et al. 2014), suggesting that this proxy is useful for quickly assessing overall service delivery (though caution is required when considering single or few services). By contrast, recent analyses have shown that land cover type (e.g. Ayanu et al. 2012) is a poor proxy for ecosystem service, with potential to mislead management strategies (Eigenbrod et al. 2010). Species-based proxies for assessing ecosystem function and service delivery have also been heavily discussed. Two decades of research have now been devoted to testing the hypotheses that higher species diversity leads to greater ecosystem function and service delivery, with the view to establishing species richness as a proxy for these ecosystem attributes (Balvanera et al. 2006; Cardinale et al. 2006). Results so far, however, seem to indicate that functional diversity (Petchey \& Gaston 2006; Mouchet et al. 2010; Cadotte, Carscadden \& Mirotchnick 2011), rather than species richness itself, directly affects ecosystem function and the delivery of ecosystem services (Tilman et al. 2001; Cadotte, Carscadden \& Mirotchnick 2011; Woodcock et al. 2014). Species loss may be functionally random, with the result that certain extinction scenarios may have minimal effects on functional diversity (Sasaki et al. 2014), rendering species loss an unreliable indicator of ecosystem function loss. Interestingly, both functional and phylogenetic diversity have actually been shown to explain variation in ecosystem function (Flynn et al. 2011; Cadotte 2013). However, there are cases where phylogenetic and functional diversity may not be strongly correlated and actually show different responses to disturbance or management (Cadotte, Albert \& Walker 2013; Bässler et al. 2014). Clearly, more work is required to understand how well these facets of diversity correspond to the important ecological differences that influence the ecosystem functions that may attract management interventions. Overall, the validity of different proxies for ecosystem function and service provision has been the focus of much research but few proxies have been shown to work well across a wide range of scenarios. Proxies should be used cautiously in situations in which they have been shown to work, or subjected to further validation beyond those circumstances. The examples above highlight the challenges of drawing robust management-relevant inferences from ecological science, providing insights into the appropriate use of proxies and ways to move forward. Here, we suggest three essential considerations when using and/or developing proxies. As with so much in ecology, the relevance of proxies often depends on the scale of enquiry. As illustrated by Bean et al. (2014), spatial resolution and spatial extent are correlated entities in most habitat quality assessments. Unsurprisingly, assessments focused on smaller areas or utilizing environmental data collected at greater spatial resolution are capable of detecting greater variability in apparent quality than coarser, large-scale studies. Extent and resolution are, thus, important parameters that directly shape the usefulness of habitat quality assessments: broad-scale models are more likely to be adequate for identifying potential protected areas, whilst finer-scale models will be required to inform local management strategies such as habitat restoration. Spatial scale is also likely to be fundamental to debates about the usefulness of prey availability as an indicator of habitat quality for predators. Recent work on the sublethal effects of predation and the ‘landscape of fear’, shows that prey will often be most abundant in areas in which they are relatively inaccessible to predators and, thus, that the correlation between prey abundance and prey availability may be low (Laundré 2010). This suggests that, at a fine scale, prey availability might be a poor proxy for habitat quality – but, at a landscape scale, predators will still prefer areas with abundant prey. Thus, the spatial scale at which a question is posed has a strong bearing on the relevance of a given proxy. Temporal scale might also shape the relevance of a proxy. Owing to variation in activity among years, proxies for population density based on either sighting rates or spoor abundance might be poor indicators of interannual changes in population size. However, unless activity or detectability show long-term, deterministic trends, such indices will be useful to identify the existence of trends in abundance over longer time frames. Even over short time frames, indices might be useful, as long as the variation in detectability and activity is independent of abundance and of substantially lower magnitude than the variation in population size that researchers wish to or not this is the should be a focus of work at these proxies. studies and which an between spatial and the resolution of temporal While the recent use of occupancy and detectability models encourages temporal this can at a of understanding important spatial of species which, in many may be more important from a conservation et al. 2014). in a given proxy is directly related to the amount of evidence its Proxies to be to local so is often a requirement of various proxies for population abundance has been the focus of As Nimmo et al. (2015) a range of evidence to support the use of track abundance as a useful proxy for abundance of to large this not that track abundance will be a useful proxy in all work has focused on indices of abundance and for factors that determine how the relationship between the index and abundance across time and For example, et al. data on of in the to identify factors that In this they were to for time of when index to absolute Saska et al. assessed the of on the activity of to control for activity when pitfall trapping to relative abundance. for activity or can also of abundance indices across species, those indices are based on track counts or trapping rates et al. 2008; et al. are also available for for of when using indices of population density based on abundance. Specifically, \& approaches for for from both observational and both of which can undermine the use of counts as proxies for abundance. assessing the validity of various proxies of habitat quality are also (see, e.g. Johnson 2007; Pettorelli 2013b). for proxies of habitat quality derived from habitat suitability modelling can be found in work that to the quality of This used by et al. for assessing the of that habitat suitability modelling can areas that these models produce useful proxies for habitat quality that is to the One to this is that habitat suitability modelling based on or presence/absence data cannot between and habitats. et al. measures of into habitat suitability however, those measures will often be proxies for As proxies for ecosystem function and service provision have also been subjected to but with several proxies have ecosystem service in particular, a wide array of processes Thus, further validation is likely to be required to show that proxies well across One of the fundamental for proxies from the spatial and temporal scale of most ecological However, and research can to and proxies and might also our on them. The for example, is a large-scale which will information on distribution with The is to over decades at an of sites and has the potential to provide direct of the link between and ecosystem to our understanding of this also ecological with a of sites across the are on scales. The for will include animal monitoring on a research of the This will remote monitoring of the and of large numbers of individuals of species far smaller than can be at many this will direct of habitat use and the of habitat on a scale beyond currently our understanding of the validity of proxies for habitat quality. Applied ecologists should to the that natural resource management and environmental policy the possible underpinning the lower of monitoring work, robust approaches to policy and management often require monitoring, to key ecological on a scale that the need for proxies. As Martin of the has we it for that will to provide vast to for on – but we still about the one where we already that not be about for monitoring that yield insights into the key ecological processes supporting on insights could our understanding of ecological systems and, the of and to with",
url = "https://doi.org/10.1111/1365-2664.12383",
doi = "10.1111/1365-2664.12383",
openalex = "W2021416891",
references = "doi101038nature05202, doi101111j13652664201102048x, doi101111j14610248200600924x, doi101111j14610248200600963x, doi101126science1060391, doi101126science1227079, doi1023073808148, doi104324978184977263119, doi105281zenodo18167309, openalexw2014317435"
}
64. Northrup, Joseph M. y Wal, Eric Vander y Bonar, Maegwin y Fieberg, John y Laforge, Michel P. y Leclerc, Martin y Prokopenko, Christina M. y Gerber, Brian D., 2021, Avances conceptuales y metodológicos en el modelado de selección de hábitat: directrices para la ecología y la evolución: Ecological Applications.
Resumen
La selección de hábitat es un comportamiento animal fundamental que moldea una amplia gama de procesos ecológicos, incluyendo el movimiento animal, la transferencia de nutrientes, las dinámicas tróficas y la distribución poblacional. Aunque la selección de hábitat ha sido un foco de estudios ecológicos durante décadas, los avances tecnológicos, conceptuales y metodológicos en los últimos 20 años han llevado a un aumento en los estudios que abordan este proceso. A pesar de la sustancial literatura centrada en cuantificar los patrones de selección de hábitat de los animales, existe una marcada falta de orientación sobre las mejores prácticas analíticas. Las bases conceptuales de los marcos de modelado más comúnmente aplicados pueden ser confusas incluso para aquellos bien versados en su aplicación. Además, aún no ha habido una síntesis de los avances realizados en los últimos 20 años. Por lo tanto, existe la necesidad tanto de una síntesis del estado actual del conocimiento sobre la selección de hábitat como de orientación para aquellos que buscan estudiar este proceso. Aquí, proporcionamos una visión general accesible y una síntesis de la literatura sobre análisis de selección de hábitat (ASH) realizados utilizando funciones de selección, que son con mucho el marco de modelado más aplicado para comprender el proceso de selección de hábitat. Esta revisión es intencionalmente no técnica y se centra en la comprensión sin una notación matemática y estadística pesada, que puede confundir a muchos profesionales. Ofrecemos una visión general e historia de los ASH, describiendo el tortuoso camino conceptual hacia nuestra comprensión actual. A través de esta visión general, también buscamos abordar las áreas de mayor confusión en la literatura. Sintetizamos la literatura que delinea los avances conceptuales más emocionantes en el campo del modelado de selección de hábitat, discutiendo las inferencias ecológicas y evolutivas sustanciales que se pueden hacer utilizando técnicas contemporáneas. Buscamos que este documento proporcione claridad para aquellos que navegan por la compleja literatura sobre ASH mientras actúa como una referencia y guía de mejores prácticas para los profesionales.
BibTeX
@article{doi101002eap2470,
author = "Northrup, Joseph M. y Wal, Eric Vander y Bonar, Maegwin y Fieberg, John y Laforge, Michel P. y Leclerc, Martin y Prokopenko, Christina M. y Gerber, Brian D.",
title = "Avances conceptuales y metodológicos en el modelado de selección de hábitat: directrices para la ecología y la evolución",
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abstract = "La selección de hábitat es un comportamiento animal fundamental que moldea una amplia gama de procesos ecológicos, incluyendo el movimiento animal, la transferencia de nutrientes, las dinámicas tróficas y la distribución poblacional. Aunque la selección de hábitat ha sido un foco de estudios ecológicos durante décadas, los avances tecnológicos, conceptuales y metodológicos en los últimos 20 años han llevado a un aumento en los estudios que abordan este proceso. A pesar de la sustancial literatura centrada en cuantificar los patrones de selección de hábitat de los animales, existe una marcada falta de orientación sobre las mejores prácticas analíticas. Las bases conceptuales de los marcos de modelado más comúnmente aplicados pueden ser confusas incluso para aquellos bien versados en su aplicación. Además, aún no ha habido una síntesis de los avances realizados en los últimos 20 años. Por lo tanto, existe la necesidad tanto de una síntesis del estado actual del conocimiento sobre la selección de hábitat como de orientación para aquellos que buscan estudiar este proceso. Aquí, proporcionamos una visión general accesible y una síntesis de la literatura sobre análisis de selección de hábitat (ASH) realizados utilizando funciones de selección, que son con mucho el marco de modelado más aplicado para comprender el proceso de selección de hábitat. Esta revisión es intencionalmente no técnica y se centra en la comprensión sin una notación matemática y estadística pesada, que puede confundir a muchos profesionales. Ofrecemos una visión general e historia de los ASH, describiendo el tortuoso camino conceptual hacia nuestra comprensión actual. A través de esta visión general, también buscamos abordar las áreas de mayor confusión en la literatura. Sintetizamos la literatura que delinea los avances conceptuales más emocionantes en el campo del modelado de selección de hábitat, discutiendo las inferencias ecológicas y evolutivas sustanciales que se pueden hacer utilizando técnicas contemporáneas. Buscamos que este documento proporcione claridad para aquellos que navegan por la compleja literatura sobre ASH mientras actúa como una referencia y guía de mejores prácticas para los profesionales.",
url = "https://doi.org/10.1002/eap.2470",
doi = "10.1002/eap.2470",
openalex = "W3207191671",
references = "doi1011111365265612359, doi10249262020081320"
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65. O'Dea, Rose E. y Lagisz, Malgorzata y Jennions, Michael D. y Koricheva, Julia y Noble, Daniel W. A. y Parker, Timothy y Gurevitch, Jessica y Page, Matthew J. y Stewart, Gavin y Moher, David y Nakagawa, Shinichi, 2021, Preferred reporting items for systematic reviews and meta‐analyses in ecology and evolutionary biology: a PRISMA extension: Biological reviews/Biological reviews de la Cambridge Philosophical Society.
Resumen
Desde principios de la década de 1990, ecólogos y biólogos evolutivos han agregado investigaciones primarias utilizando métodos metaanalíticos para comprender fenómenos ecológicos y evolutivos. Las metaanálisis pueden resolver disputas de larga data, disipar afirmaciones falsas y generar nuevas preguntas de investigación. En su peor caso, sin embargo, las publicaciones de metaanálisis son lobos disfrazados de ovejas: subjetivas con conclusiones sesgadas, ocultas bajo capas de autoridad objetiva. Las conclusiones pueden volverse poco fiables debido a métodos estadísticos inadecuados, problemas con los métodos utilizados para seleccionar la investigación primaria, o problemas dentro de la investigación primaria misma. Debido a estos riesgos, las metaanálisis se realizan cada vez más como parte de revisiones sistemáticas, que utilizan métodos estructurados, transparentes y reproducibles para recopilar y resumir la evidencia. Para que los lectores determinen si las conclusiones de una revisión sistemática o metaanálisis deben ser confiables - y para poder construir sobre la revisión - los autores deben informar qué hicieron, por qué lo hicieron y qué encontraron. El informe completo, transparente y reproducible se mide por la 'calidad del informe'. Para evaluar las percepciones y estándares de calidad del informe de revisiones sistemáticas y metaanálisis publicados en ecología y biología evolutiva, encuestamos a 208 investigadores con experiencia relevante (como autores, revisores o editores), y realizamos evaluaciones detalladas de 102 artículos de revisión sistemática y metaanálisis publicados entre 2010 y 2019. La calidad del informe estaba muy por debajo de lo óptimo y se distribuía aproximadamente de forma normal. La calidad del informe medida fue menor a lo que la comunidad percibió, particularmente para los métodos de revisión sistemática requeridos para medir la confiabilidad. La minoría de artículos evaluados que referenciaron una guía (~16%) mostró una calidad del informe sustancialmente más alta que el promedio, y los investigadores encuestados mostraron interés en utilizar una guía de informe para mejorar la calidad del informe. La guía líder para mejorar la calidad del informe de revisiones sistemáticas es la declaración de los Preferred Reporting Items for Systematic reviews and Meta-Analyses (PRISMA). Aquí revelamos una extensión de PRISMA para servir a la comunidad de metaanálisis en ecología y biología evolutiva: PRISMA-EcoEvo (versión 1.0). PRISMA-EcoEvo es una lista de verificación de 27 elementos principales que, cuando son aplicables, deben ser informados en publicaciones de revisión sistemática y metaanálisis que resumen la investigación primaria en ecología y biología evolutiva. En este documento de explicación y ampliación, proporcionamos orientación para autores, revisores y editores, con explicaciones para cada elemento en la lista de verificación, incluyendo ejemplos suplementarios de artículos publicados. Los autores pueden consultar esta guía PRISMA-EcoEvo tanto en las etapas de planificación y redacción de una revisión sistemática y metaanálisis, para aumentar la calidad del informe de los manuscritos presentados. Los revisores y editores pueden utilizar la lista de verificación para evaluar la calidad del informe en los manuscritos que revisan. En general, PRISMA-EcoEvo es un recurso para la comunidad de ecología y biología evolutiva para facilitar revisiones sistemáticas y metaanálisis transparentes y ampliamente informados.
BibTeX
@article{doi101111brv12721,
author = "O'Dea, Rose E. y Lagisz, Malgorzata y Jennions, Michael D. y Koricheva, Julia y Noble, Daniel W. A. y Parker, Timothy y Gurevitch, Jessica y Page, Matthew J. y Stewart, Gavin y Moher, David y Nakagawa, Shinichi",
title = "Ítems de reporte preferidos para revisiones sistemáticas y metaanálisis en ecología y biología evolutiva: una extensión PRISMA",
year = "2021",
journal = "Biological reviews/Reviews biológicas de la Sociedad Filosófica de Cambridge",
abstract = "Desde principios de la década de 1990, los ecólogos y biólogos evolutivos han agregado investigación primaria utilizando métodos metaanalíticos para comprender fenómenos ecológicos y evolutivos. Los metaanálisis pueden resolver disputas de larga data, disipar afirmaciones falsas y generar nuevas preguntas de investigación. Sin embargo, en su peor versión, las publicaciones de metaanálisis son lobos vestidos de ovejas: subjetivas con conclusiones sesgadas, ocultas bajo capas de autoridad objetiva. Las conclusiones pueden volverse poco fiables debido a métodos estadísticos inadecuados, problemas con los métodos utilizados para seleccionar la investigación primaria o problemas dentro de la investigación primaria misma. Debido a estos riesgos, los metaanálisis se realizan cada vez más como parte de revisiones sistemáticas, que utilizan métodos estructurados, transparentes y reproducibles para recopilar y resumir la evidencia. Para que los lectores determinen si las conclusiones de una revisión sistemática o un metaanálisis deben ser confiables y para poder construir sobre la revisión, los autores deben reportar qué hicieron, por qué lo hicieron y qué encontraron. El reporte completo, transparente y reproducible se mide mediante la 'calidad del reporte'. Para evaluar las percepciones y estándares de calidad del reporte de revisiones sistemáticas y metaanálisis publicados en ecología y biología evolutiva, encuestamos a 208 investigadores con experiencia relevante (como autores, revisores o editores) y realizamos evaluaciones detalladas de 102 artículos de revisión sistemática y metaanálisis publicados entre 2010 y 2019. La calidad del reporte estaba muy por debajo de lo óptimo y se distribuía aproximadamente de forma normal. La calidad del reporte medida fue menor a lo que la comunidad percibió, particularmente para los métodos de revisión sistemática requeridos para medir la confiabilidad. La minoría de artículos evaluados que referenciaron una guía (~16%) mostró una calidad de reporte sustancialmente mayor al promedio, y los investigadores encuestados mostraron interés en utilizar una guía de reporte para mejorar la calidad del reporte. La guía líder para mejorar la calidad del reporte de revisiones sistemáticas es el enunciado de los Ítems de Reporte Preferidos para Revisiones Sistemáticas y Metaanálisis (PRISMA). Aquí presentamos una extensión de PRISMA para servir a la comunidad de metaanálisis en ecología y biología evolutiva: PRISMA-EcoEvo (versión 1.0). PRISMA-EcoEvo es una lista de verificación de 27 ítems principales que, cuando son aplicables, deben ser reportados en publicaciones de revisión sistemática y metaanálisis que resumen investigación primaria en ecología y biología evolutiva. En este documento de explicación y ampliación, proporcionamos orientación para autores, revisores y editores, con explicaciones para cada ítem en la lista de verificación, incluyendo ejemplos suplementarios de artículos publicados. Los autores pueden consultar esta guía PRISMA-EcoEvo tanto en las etapas de planificación y redacción de una revisión sistemática y metaanálisis, para aumentar la calidad del reporte de manuscritos enviados. Los revisores y editores pueden utilizar la lista de verificación para evaluar la calidad del reporte en los manuscritos que revisan. En general, PRISMA-EcoEvo es un recurso para la comunidad de ecología y biología evolutiva para facilitar revisiones sistemáticas y metaanálisis reportados de manera transparente y completa.",
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doi = "10.1111/brv.12721",
openalex = "W3158015415",
references = "doi101016jbiocon201506006, doi101038s4155901704025"
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66. Tobias, Joseph A. y Sheard, Catherine y Pigot, Alex L. y Devenish, Adam J. M. y Yang, Jingyi y Sayol, Ferran y Neate‐Clegg, Montague H. C. y Alioravainen, Nico y Weeks, Thomas y Barber, Robert A. y Walkden, Patrick A. y MacGregor, Hannah E. A. y Jones, Samuel E. I. y Vincent, Claire y Phillips, Anna G. y Marples, Nicola M. y Montaño‐Centellas, Flavia y Leandro‐Silva, Victor y Claramunt, Santiago y Darski, Bianca y Freeman, Benjamin G. y Bregman, Tom P. y Cooney, Christopher R. y Hughes, Emma C. y Capp, Elliot J. R. y Varley, Zoë K. y Friedman, Nicholas R. y Korntheuer, Heiko y Corrales‐Vargas, Andrea y Trisos, Christopher H. y Weeks, Brian C. y Hanz, Dagmar M. y Töpfer, Till y Bravo, Gustavo A. y Remeš, Vladimír y Nowak, Larissa y Carneiro, Lincoln Silva y R., Amilkar J. Moncada y Matysioková, Beata y Baldassarre, Daniel T. y Martínez‐Salinas, Alejandra y Wolfe, Jared D. y Chapman, Philip M. y Daly, Benjamin G. y Sorensen, Marjorie C. y Neu, Alexander y Ford, Michael A. y Mayhew, Rebekah J. y Silveira, Luís Fábio y Kelly, David y Annorbah, Nathaniel N. D. y Pollock, Henry S. y Grabowska-Zhang, Ada y McEntee, Jay P. y Gonzalez, Juan Carlos T. y Meneses, Camila G. y Muñoz, Marcia C. y Powell, Luke L. y Jamie, Gabriel A. y Matthews, Thomas J. y Johnson, Oscar W. y Brito, Guilherme Renzo Rocha y Zyskowski, Kristof y Crates, Ross y Harvey, Michael y Zevallos, Maura Jurado y Hosner, Peter A. y Bradfer‐Lawrence, Tom y Maley, James M. y Stiles, F. Gary y Lima, Hevana S. y Provost, Kaiya L. y Chibesa, Moses y Mashao, Mmatjie y Howard, Jeffrey T. y Mlamba, Edson y Chua, Marcus A.H. y Li, Bicheng y Gómez, María Isabel y García, Natalia C. y Päckert, Martin y Fuchs, Jérôme y Ali, Jarome R. y Derryberry, Elizabeth P. y Carlson, Monica L. y Urriza, Rolly C. y Brzeski, Kristin E. y Prawiradilaga, Dewi M. y Rayner, Matt J. y Miller, Eliot T. y Bowie, Rauri C. K. y Lafontaine, René‐Marie y Scofield, R. Paul y Lou, Yingqiang y Somarathna, Lankani y Lepage, Denis y Illif, Marshall y Neuschulz, Eike Lena y Templin, Mathias y Dehling, D. Matthias, 2022, AVONET: datos morfológicos, ecológicos y geográficos para todas las aves: Ecology Letters.
Resumen
Los rasgos funcionales ofrecen un marco cuantitativo rico para desarrollar y probar teorías en biología evolutiva, ecología y ciencia de los ecosistemas. Sin embargo, el potencial de los rasgos funcionales para impulsar avances teóricos y refinar modelos de cambio global solo puede realizarse plenamente cuando la información a nivel de especie es completa. Aquí presentamos el conjunto de datos AVONET que contiene datos exhaustivos de rasgos funcionales para todas las aves, incluyendo seis variables ecológicas, 11 rasgos morfológicos continuos e información sobre el tamaño y la ubicación del rango. Las mediciones morfológicas en bruto se presentan de 90.020 individuos de 11.009 especies de aves extantes muestreadas de 181 países. Estos datos también se resumen como promedios de especies en tres formatos taxonómicos, permitiendo la integración con una filogenia global, mapas de rangos geográficos, datos de la Lista Roja de la UICN y la base de datos de ciencia ciudadana eBird. El conjunto de datos AVONET proporciona la imagen más detallada de la variación de rasgos continuos para cualquier radiación importante de organismos, ofreciendo una plantilla global para probar hipótesis y explorar los orígenes evolutivos, la estructura y el funcionamiento de la biodiversidad.
BibTeX
@article{doi101111ele13898,
author = "Tobias, Joseph A. y Sheard, Catherine y Pigot, Alex L. y Devenish, Adam J. M. y Yang, Jingyi y Sayol, Ferran y Neate‐Clegg, Montague H. C. y Alioravainen, Nico y Weeks, Thomas y Barber, Robert A. y Walkden, Patrick A. y MacGregor, Hannah E. A. y Jones, Samuel E. I. y Vincent, Claire y Phillips, Anna G. y Marples, Nicola M. y Montaño‐Centellas, Flavia y Leandro‐Silva, Victor y Claramunt, Santiago y Darski, Bianca y Freeman, Benjamin G. y Bregman, Tom P. y Cooney, Christopher R. y Hughes, Emma C. y Capp, Elliot J. R. y Varley, Zoë K. y Friedman, Nicholas R. y Korntheuer, Heiko y Corrales‐Vargas, Andrea y Trisos, Christopher H. y Weeks, Brian C. y Hanz, Dagmar M. y Töpfer, Till y Bravo, Gustavo A. y Remeš, Vladimír y Nowak, Larissa y Carneiro, Lincoln Silva y R., Amilkar J. Moncada y Matysioková, Beata y Baldassarre, Daniel T. y Martínez‐Salinas, Alejandra y Wolfe, Jared D. y Chapman, Philip M. y Daly, Benjamin G. y Sorensen, Marjorie C. y Neu, Alexander y Ford, Michael A. y Mayhew, Rebekah J. y Silveira, Luís Fábio y Kelly, David y Annorbah, Nathaniel N. D. y Pollock, Henry S. y Grabowska-Zhang, Ada y McEntee, Jay P. y Gonzalez, Juan Carlos T. y Meneses, Camila G. y Muñoz, Marcia C. y Powell, Luke L. y Jamie, Gabriel A. y Matthews, Thomas J. y Johnson, Oscar W. y Brito, Guilherme Renzo Rocha y Zyskowski, Kristof y Crates, Ross y Harvey, Michael y Zevallos, Maura Jurado y Hosner, Peter A. y Bradfer‐Lawrence, Tom y Maley, James M. y Stiles, F. Gary y Lima, Hevana S. y Provost, Kaiya L. y Chibesa, Moses y Mashao, Mmatjie y Howard, Jeffrey T. y Mlamba, Edson y Chua, Marcus A.H. y Li, Bicheng y Gómez, María Isabel y García, Natalia C. y Päckert, Martin y Fuchs, Jérôme y Ali, Jarome R. y Derryberry, Elizabeth P. y Carlson, Monica L. y Urriza, Rolly C. y Brzeski, Kristin E. y Prawiradilaga, Dewi M. y Rayner, Matt J. y Miller, Eliot T. y Bowie, Rauri C. K. y Lafontaine, René‐Marie y Scofield, R. Paul y Lou, Yingqiang y Somarathna, Lankani y Lepage, Denis y Illif, Marshall y Neuschulz, Eike Lena y Templin, Mathias y Dehling, D. Matthias",
title = "AVONET: datos morfológicos, ecológicos y geográficos para todas las aves",
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journal = "Ecology Letters",
abstract = "Los rasgos funcionales ofrecen un marco cuantitativo rico para desarrollar y probar teorías en biología evolutiva, ecología y ciencia de los ecosistemas. Sin embargo, el potencial de los rasgos funcionales para impulsar avances teóricos y refinar modelos de cambio global solo puede realizarse plenamente cuando la información a nivel de especie es completa. Aquí presentamos el conjunto de datos AVONET que contiene datos exhaustivos de rasgos funcionales para todas las aves, incluyendo seis variables ecológicas, 11 rasgos morfológicos continuos e información sobre el tamaño y la ubicación del rango. Las mediciones morfológicas en bruto se presentan de 90.020 individuos de 11.009 especies de aves extantes muestreadas de 181 países. Estos datos también se resumen como promedios de especies en tres formatos taxonómicos, permitiendo la integración con una filogenia global, mapas de rangos geográficos, datos de la Lista Roja de la UICN y la base de datos de ciencia ciudadana eBird. El conjunto de datos AVONET proporciona la imagen más detallada de la variación de rasgos continuos para cualquier radiación importante de organismos, ofreciendo una plantilla global para probar hipótesis y explorar los orígenes evolutivos, la estructura y el funcionamiento de la biodiversidad.",
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doi = "10.1111/ele.13898",
openalex = "W4213419599",
references = "doi101038nature11631, doi101038nature21074, doi101038s4155901704025, doi101111j13652664201102048x, doi101111j14610248201001509x, doi1018900814941, openalexw1904943263"
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67. Wang, Nan y Ghimire, Prashant y Chhetri, Pritam y Dahal, Nishma y Yi, Cheng y Zhang, Tong y Zhuoga, Suonan y Jiangyong, Zhaxi y Lamichhaney, Sangeet, 2026, Biogeografía y el clima impulsan la divergencia poblacional y la vulnerabilidad genómica en aves endémicas de alta montaña.: Molecular ecology.
Resumen
Los sistemas de alta elevación albergan especies adaptadas a condiciones extremas, y su terreno accidentado y microclimas variables moldean fuertemente la evolución y la persistencia. Sin embargo, pocos estudios han evaluado cómo la geografía y el clima moldean conjuntamente la diversidad genética, la adaptación local y la vulnerabilidad al cambio ambiental. Aquí, investigamos estos procesos en la Perdiz Tibetana (Perdix hodgsoniae), una especie endémica de alta montaña distribuida a través de las regiones áridas occidentales y húmedas del noreste del paisaje Sino-Himalaya. La compleja topografía de esta región y sus condiciones climáticas contrastantes proporcionan un escenario natural para examinar la divergencia poblacional, la adaptación asociada al clima y la resiliencia futura. Integramos secuenciación de genoma completo, datos ecológicos, climáticos, del paisaje y morfológicos para examinar los patrones actuales de adaptación local y predecir riesgos inducidos por el clima. Nuestros hallazgos muestran que tanto las barreras biogeográficas como los gradientes climáticos impulsan una rápida divergencia poblacional en P. hodgsoniae, reflejada en rasgos morfológicos distintivos y estructura genética poblacional. Las poblaciones en paisajes occidentales secos y fragmentados muestran adaptación a la temperatura, mientras que aquellas en regiones húmedas del noreste exhiben adaptación principalmente a las precipitaciones. Estas trayectorias adaptativas contrastantes conducen a niveles variables de vulnerabilidad, con paisajes áridos e aislados limitando el flujo génico y la diversidad genética, aumentando así la sensibilidad al cambio climático futuro. En contraste, las regiones húmedas mantienen una conectividad más fuerte y tamaños efectivos de población más grandes, apoyando una mayor diversidad genética y facilitando la adaptación vinculada a las precipitaciones. Juntos, demostramos que los paisajes montañosos funcionan como una 'doble hoja de afilado' al generar y limitar simultáneamente la biodiversidad a través del aislamiento, y al restringir la persistencia dentro de refugios microclimáticos. Este estudio subraya el valor de integrar datos genómicos, ecológicos, climáticos y del paisaje para descubrir mecanismos de divergencia e informar la planificación de conservación bajo un rápido cambio ambiental.
BibTeX
@article{doi101111mec70274,
author = "Wang, Nan and Ghimire, Prashant and Chhetri, Pritam and Dahal, Nishma and Yi, Cheng and Zhang, Tong and Zhuoga, Suonan and Jiangyong, Zhaxi and Lamichhaney, Sangeet",
title = "Biogeography and Climate Drive Population Divergence and Genomic Vulnerability in High Altitude Endemic Bird.",
year = "2026",
journal = "Molecular ecology",
abstract = "Los sistemas de alta elevación albergan especies adaptadas a condiciones extremas, y su terreno accidentado y microclimas variables moldean fuertemente la evolución y la persistencia. Sin embargo, pocos estudios han evaluado cómo la geografía y el clima moldean conjuntamente la diversidad genética, la adaptación local y la vulnerabilidad al cambio ambiental. Aquí, investigamos estos procesos en la Perdiz Tibetana (Perdix hodgsoniae), una especie endémica de alta montaña distribuida a través de las regiones áridas occidentales y húmedas del noreste del paisaje Sino-Himalaya. La compleja topografía de esta región y sus condiciones climáticas contrastantes proporcionan un escenario natural para examinar la divergencia poblacional, la adaptación asociada al clima y la resiliencia futura. Integramos secuenciación de genoma completo, datos ecológicos, climáticos, del paisaje y morfológicos para examinar los patrones actuales de adaptación local y predecir riesgos inducidos por el clima. Nuestros hallazgos muestran que tanto las barreras biogeográficas como los gradientes climáticos impulsan una rápida divergencia poblacional en P. hodgsoniae, reflejada en rasgos morfológicos distintivos y estructura genética poblacional. Las poblaciones en paisajes occidentales secos y fragmentados muestran adaptación a la temperatura, mientras que aquellas en regiones húmedas del noreste exhiben adaptación principalmente a las precipitaciones. Estas trayectorias adaptativas contrastantes conducen a niveles variables de vulnerabilidad, con paisajes áridos e aislados limitando el flujo génico y la diversidad genética, aumentando así la sensibilidad al cambio climático futuro. En contraste, las regiones húmedas mantienen una conectividad más fuerte y tamaños efectivos de población más grandes, apoyando una mayor diversidad genética y facilitando la adaptación vinculada a las precipitaciones. Juntos, demostramos que los paisajes montañosos funcionan como una 'doble hoja de afilado' al generar y limitar simultáneamente la biodiversidad a través del aislamiento, y al restringir la persistencia dentro de refugios microclimáticos. Este estudio subraya el valor de integrar datos genómicos, ecológicos, climáticos y del paisaje para descubrir mecanismos de divergencia e informar la planificación de conservación bajo un rápido cambio ambiental.",
url = "https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12924089/",
doi = "10.1111/mec.70274",
openalex = "W7130831913",
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pmid = "41721581",
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}